AFP

Pese a que más de 2 millones de peruanos están subalimentados, en el país se desechan cada año entre 4,5 y 9 millones de toneladas de alimentos, es decir entre el 15 y 30 por ciento de todo lo que se produce, señaló Lía Celi, gerente general del Banco de Alimentos del Perú. 

Una de las razones de este sinsentido es nuestra legislación, que permite que las empresas y supermercados deduzcan de impuestos el valor de los alimentos que destruyen cuando están próximos a vencer o tienen defectos de empaque, pero no cuando los donan a una institución de caridad.

"Actualmente los dispositivos tributarios hacen que el donante pierda el crédito fiscal, es decir que así me done igual tiene que pagar el IGV, en cambio si ellos destruyen los alimentos recuperan este crédito fiscal", detalló Celi a RPP Noticias.

Este fallo de la legislación tributaria genera que los supermercados destruyan alimentos por más de 300 millones de soles al año, reveló la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú).

Ellos plantearon al gobierno a hacer un cambio normativo que permita registrar como gasto deducible del Impuesto a la Renta el 100% de las donaciones de alimentos que realicen las empresas y que esta operación no se grave con el IGV, tal como ya ocurre en países como México, Chile o Colombia.
      
"Resulta inconcebible ese volumen tan importante de alimentos que se ha destruido cuando justamente pueden ser destinados a grupos vulnerables que pueden ser beneficiados. En otras partes no solamente promueven que puedan donar voluntariamente, sino que muchas veces es una obligación", indicó Jaime Dupuy, gerente de Estudios Económicos de ComexPerú.

Según la revista The Economist, el Perú es el país de América Latina en el que más alimentos se desperdician al año y a nivel mundial ocupamos el puesto número 12, pese a que la desnutrición crónica afecta a 500 mil niños.