Foto: Andina

Si bien la desigualdad en el Perú aún es alta, las oportunidades para los niños, sobre todo en educación, se incrementaron entre el 2004 y el 2009 y superan el promedio de Latinoamérica, según el estudio ¿Está el piso parejo para los niños en el Perú? realizado por el Banco Mundial y el Grupo de Análisis para el Desarrollo (Grade).

“Comparado con otros 18 países de América Latina y el Caribe, el Perú es uno de los países que mejor se ha desempeñado en la última década en cuanto a mejora de las oportunidades para los niños (…) Así, el Perú se encuentra ligeramente por encima del promedio latinoamericano en el Índice de Desarrollo Humano (IOH) en variables de educación” señala el informe.

Los resultados del análisis señalan que en la graduación a tiempo de la escuela primaria (6to grado), Perú tiene un puntaje de 79 en el IOH el mismo que el promedio andino, mientras que el promedio de América Latina y El Caribe es de 68.

Asimismo en la asistencia escolar de niños entre 10 y 14 años el IOH es de 96, cifra que supera a los promedios tanto andino como de América Latina y el Caribe que son de 93 y 94 respectivamente.

A pesar de ello el informe refiere que “la provisión de muchas oportunidades sigue siendo desigual y los niveles todavía son comparativamente bajos”. Sobre todo en temas de infraestructura, donde los niños y niñas no tienen la capacidad de elegir y es el Estado quien debe enfocar sus esfuerzos para mejorarlos.

Aquí los promedios son bajos. En el caso del IOH de acceso al agua el puntaje es de 43, que está por debajo del promedio de los países andinos (71 puntos) y de América Latina (67 puntos). Situación similar se da en saneamiento, donde el IOH de Perú es 58, mientras que en Latinoamérica es 62. En electricidad el IOH es 67, por debajo de los 88 puntos del promedio regional.

El análisis muestra que la localización y las características socioeconómicas del hogar al cual pertenece el niño o la niña tienen todavía un impacto muy importante en su acceso a bienes y servicios básicos, sobre todo para los que nacen o viven en la sierra rural y la selva rural.

“Por ejemplo, el ingreso familiar explica casi el 40% de la desigualdad de oportunidades en la asistencia a la educación preescolar, mientras que la residencia en áreas rurales y la educación del jefe de familia explican, cada una, un 20% adicional”, sostiene el informe.

Otra de las preocupaciones que se recoge está vinculada a las oportunidades en el área de la salud básica ya que la vacunación de niños menores de 5 años muestra una tendencia descendente.

Mientras que la mayor parte de los niños (93%) recibió la primera vacuna obligatoria
(DPT 1) en 2009, los porcentajes de niños y niñas que recibieron la segunda y tercera dosis de refuerzo (DPT 2 Y DPT3) son menores (86% y 74%, respectivamente). “La disminución de este IOH entre 2005 y 2009 es alarmante”, señala.

“Será necesario un fortalecimiento radical de las políticas sociales para sostener y continuar los avances recientes, y poner el énfasis en resolver las grandes carencias de la infancia temprana, la educación de calidad y el acceso a los servicios básicos como agua y electricidad”, propone el estudio.