Platanitos, con casi 34 años de trayectoria, ha pasado de una tienda familiar a consolidarse como referente de moda en Perú y Chile. Con cerca de 100 locales, e-commerce pionero y un sistema logístico innovador, su meta sigue clara: democratizar la moda y expandirse en la región.
Platanitos, una de las marcas de calzado y moda más reconocidas en Perú, celebra casi 34 años de trayectoria, expandiéndose con cerca de 100 tiendas en todo el país y cinco en Chile, con planes de crecimiento ambiciosos. Pedro Mont, director de Platanitos, se presentó en Negocios 360 por RPP y dio a conocer los planes de la compañía.
La expansión internacional de Platanitos ha comenzado por Chile, donde ya tienen cinco tiendas en Santiago y planean abrir tres más este año, sumando ocho. La elección de Chile, sobre otras opciones como España, se debió a la "cantidad de residentes peruanos que están en la zona que ya fácilmente pueden conocer la marca".
Sin embargo, Pedro Mont también reconoce las diferencias, señalando que "la consumidora chilena es un poquito más conservadora que la peruana. Tiende a elegir modelos un poco más clásicos". Asimismo, la empresa también está explorando otras opciones en la región.
La adaptación al mercado de Platanitos
El camino de Platanitos no estuvo libre de obstáculos. Poco después de abrir su primera tienda en 1991, la empresa enfrentó la bomba de Tarata, que explotó a una cuadra de su local y puso en riesgo todo el capital invertido. Fue un inicio marcado por la incertidumbre, pero también por la resiliencia.
El cambio de nombre de Banana Boutique a Platanitos fue una decisión estratégica. Además de un tema legal, la marca adquirió una identidad más cercana al consumidor peruano, logrando mayor recordación y un isotipo distintivo con las dos hojas y seis plátanos.
Con el tiempo, la empresa amplió su enfoque más allá del calzado femenino. Hoy ofrece desde zapatos para hombres y niños hasta ropa, cosméticos, libros, electrónicos e incluso insumos de cocina y alcohol, bajo la premisa de que la moda es todo aquello que ayuda a expresar quién eres.
Platanitos también fue pionera en el e-commerce en Perú, lanzando su plataforma en 2010, cuando casi no existía el comercio electrónico en el país. Aunque al inicio generaba pérdidas y estuvo cerca de cerrarse, la visión a largo plazo prevaleció, convirtiéndose en una pieza clave de su crecimiento. Actualmente, combinan ventas físicas y digitales, con un modelo omnicanal que fortalece la experiencia del cliente.
Un elemento diferencial es su sistema logístico avanzado, que garantiza precisión absoluta en inventario y ubicación. Esto les permite innovar con servicios como enviar un zapato a otra tienda donde esté el cliente o incluso entregarlo en un restaurante antes de su llegada. La eficiencia logística se ha convertido en un pilar de la marca y en un factor de fidelización.
La historia de Platanitos
La historia de Platanitos empieza mucho antes de su primera tienda. El abuelo de Pedro Mont, un inmigrante chino en Perú, fundó la fábrica de zapatos escolares Bobi en Ate, donde el líder de la empresa creció rodeado de calzado. Su madre intentó continuar ese legado con tiendas en Magdalena y San Miguel, aunque sin éxito inicial.
El verdadero despegue llegó en 1991 con la apertura de Banana Boutique, antecedente de Platanitos, en un momento en que Perú recién abría las importaciones. La visión de la madre de Pedro fue clara: democratizar la moda, trayendo modelos vistos en pasarelas de Estados Unidos y Europa a precios accesibles.
Ella es descrita como el corazón y la fuerza de la empresa. Sin contactos ni dominio del idioma, viajó a China para negociar directamente y sacar adelante la marca. Su mayor enseñanza a la familia ha sido la perseverancia, recordada en frases como: “si no funciona, empezamos de nuevo”. Actualmente, sigue siendo clave en la elección de productos gracias a su “buen ojo” y su liderazgo directo y franco.
La cultura organizacional de Platanitos se basa en la experimentación y la tolerancia al error. Pedro Mont explica que equivocarse en pequeño es parte del aprendizaje, y que lo más importante es que el equipo tenga “corazón en el lugar”, incluso más que experiencia.
Mont se unió en 2010 tras vivir en Estados Unidos y aprendió la humildad al darse cuenta de que gestionar la empresa requería reaprender. Para él, la adaptabilidad es esencial: no se trata de gustos personales, sino de lo que realmente funciona en el negocio.
Hoy, Platanitos mantiene su propósito: hacer que la moda sea accesible para todos, no solo en precio sino también en alcance geográfico, con la convicción de seguir transformándose frente a un mundo en constante cambio.