La Bolsa de Nueva York cerró hoy con un alza del 2,7 por ciento en el Dow Jones de Industriales, entre expectativas de que el fuerte deterioro del empleo en los últimos meses acelerará la aprobación de medidas para recuperar la economía y el sistema financiero en EE.UU.

El avance de las firmas financieras contribuyó a que ese índice bursátil añadiera 217,52 puntos y finalizara a 8.280,59 unidades.

El mercado Nasdaq avanzó el 2,94 por ciento (45,47 puntos), hasta las 1.591,71 unidades, y el selectivo S&P 500 ganó el 2,69 por ciento (22,75 puntos) y llegó a 868,60 enteros.

El sombrío panorama que presenta el mercado laboral en este país no impidió que el Dow Jones de Industriales registrara hoy el mayor incremento porcentual desde el pasado 21 de enero y recuperara así parte del descenso que acumuló en la última semana y media.

Ese índice, que incluye a algunas de las mayores empresas estadounidenses, subió el 3,5 por ciento en la semana, mientras que el Nasdaq avanzó el 7,8 por ciento y el S&P 500 ganó el 5,2 por ciento.

Las acciones de los bancos lograron hoy sólidos avances y de forma particular las de Bank of America, que se revalorizaron el 26,6 por ciento y fueron las que registraron mayor avance entre las 30 compañías con mayor capitalización bursátil.

El presidente y consejero delegado de esa entidad, Kenneth Lewis, aseguró hoy al canal financiero de televisión CNBC que el banco no necesita más fondos públicos, después de haber recibido unos 45.000 millones de dólares del Gobierno, y rechazó de forma rotunda recientes especulaciones en torno a una posible nacionalización de Bank of America.

Las acciones de JPMorgan subieron el 12,6% y las de Citigroup se encarecieron el 10,7%, a la espera también de conocer el lunes las medidas que el Departamento del Tesoro ha diseñado para facilitar el flujo de crédito y mejorar la situación de las entidades bancarias que albergan activos tóxicos en sus balances.

También se confía en que el Congreso acelerará sus trabajos para aprobar un plan con el que se pretende reavivar la actividad económica y promover el empleo, después del creciente deterioro que muestra el mercado laboral en este país.

El Departamento de Trabajo de EE.UU. anunció hoy una pérdida de 598 mil empleos en enero y precisó que la tasa de desempleo ha subido en ese mes cuatro décimas respecto de diciembre, hasta el 7,6%, la tasa más elevada desde septiembre de 1992.

La destrucción de empleo se ha acelerado en los últimos tres meses y se eleva ya a unos 3,6 millones de puestos de trabajo, los que se han perdido desde que en diciembre de 2007 comenzó la recesión en este país.

"Estoy seguro de que los miembros del Senado están leyendo los mismo números esta mañana y espero que compartan mi sensación de urgencia y lleguen a la misma conclusión: la situación no puede ser más grave", manifestó hoy el presidente de EE. UU., Barack Obama, que instó de nuevo a los legisladores a actuar sin más dilaciones.

El barril de petróleo de Texas para entrega en marzo se depreció hoy el 2,4% o un dólar y terminó a 40,17 dólares, un precio similar al que tenía al inicio de la semana.

Los bonos de la deuda pública a diez años bajaron hoy de precio, y su rentabilidad se situaba en el 2,99%.

-EFE