Los ministros de finanzas de la zona euro debatían el miércoles cómo mantener a Grecia a flote, en momentos en que las negociaciones entre Atenas y los prestamistas internacionales se acercan a definir cuáles son las reformas que el país debe implementar para recibir nuevos fondos de emergencia.

Grecia necesita aprobar recortes de gasto y medidas tributarias por 13.500 millones de euros (17.500 millones de dólares) así como una serie de reformas económicas para calmar a la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y conseguir los fondos del rescate para evitar la quiebra.

Los ministros recibieron más malas noticias justo antes de su conferencia telefónica del miércoles. Grecia redujo a menos de la mitad su estimación de superávit presupuestario antes de pagar los costos de su deuda el próximo año, opacando uno de sus pocos puntos brillantes mientras las medidas de austeridad profundizan una recesión que se prolonga por quinto año.

Atenas proyecta una contracción económica del 4,5 por ciento en el 2013, que elevará su deuda pública a un 189,1 por ciento del Producto Interno Bruto. El superávit primario de presupuesto sería sólo 0,4 por ciento, muy por debajo del 1,1 por ciento estimado anteriormente.

Los prestamistas de Grecia no están discutiendo actualmente una nueva amortización de la deuda, o recortes, dijo Thomas Wieser, coordinador de los ministros de finanzas de la zona euro, pero diplomáticos del bloque sostienen que hay sobre la mesa otras formas de extender préstamos oficiales.

No se espera que se adopten decisiones durante la conferencia telefónica del miércoles, que comenzó a las 1130 GMT, pero los ministro de la zona euro estaban debatiendo las opciones antes de una reunión decisiva del 12 de noviembre.

Algunos diplomáticos dijeron que estas opciones incluyen extender el vencimiento y reducir las tasas de interés de los préstamos existentes, permitiendo que Grecia recompre su propia deuda con descuentos con dinero prestado y emita más las letras del Tesoro a corto plazo.

Wieser dijo a una radio alemana que había participado en discusiones con funcionarios de la "troika" de prestamistas -el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional- en los últimos dos días.

"En ninguna de esas rondas de discusiones y negociaciones se mencionó la palabra "recorte"", dijo el funcionario austriaco. "Las negociaciones aún no terminan", agregó.

La troika está preparando un reporte sobre la sostenibilidad de la deuda griega y considerando formas de cerrar una brecha de financiamiento si Grecia alcanza un superávit primario, que excluye los pagos de intereses, de un 4,5 por ciento del PIB en el 2016 en lugar del 2014.

Una estimación de la troika presentada la semana pasada a funcionarios de los ministerios de finanzas de la zona euro mostró que Grecia necesitaría de unos 30.000 millones de euros adicionales (39.000 millones de dólares) de financiamiento durante esos dos años.

Wieser dijo que sería "muy, muy difícil" que Grecia alcance el objetivo original, dado lo profundo de su recesión, una visión subrayada por la estimación revisada del miércoles.

Las más recientes cifras, sin embargo, confirman que el país va camino a lograr un superávit primario por primera vez desde el 2002, después de su déficit de un 1,5 por ciento en el 2012.

REUTERS