Los constantes cambios en el ámbito empresarial mundial han generado que este sector peruano promueva iniciativas de innovación organizacional, con el objetivo de que los pequeños y grandes empresarios, impulsados por la globalización, comiencen a descubrir la importancia de la misma para el crecimiento de sus negocios, enfocándose en la transformación que traerá efectos benéficos para el desarrollo y mejora de sus empresas.

De acuerdo a Carlos Navarrete, Director de “Dirección Estratégica”, la primera consultora no tradicional, el 98% de personas en el mundo no son innovadores, son solo seguidores; “el concepto empresarial de innovar es identificar, gestionar y transformar adecuadamente las ideas abstractas que aterrizan, es romper con lo anterior y crear algo distinto”, explicó Navarrete.

Pese a que el porcentaje no es muy alentador, los empresarios están empezando a tomar conciencia de la necesidad e importancia de innovar, mediante ideas simples y sencillas ajustadas a una acción concreta que siga un modelo de gestión adecuado y que piense en el progreso del negocio.

En tal sentido la Escuela de Postgrado de la Universidad San Ignacio del Loyola (USIL), con la asesoría de Dirección Estratégica, pone a disposición de los gerentes, directivos y público interesado en adquirir habilidades en procesos de innovación y cambio en sus organizaciones, el diplomado  en Gestión Estratégica de la Innovación que le permite a los participantes desarrollar competencias creativas para movilizar la toma de decisiones a nivel gerencial.

Asimismo, fortalecer capacidades para conducir la estrategia y objetivos de la empresa de lo abstracto a lo concreto; también podrán participar ejecutivos de espíritu emprendedor que manifiesten habilidad o interés para identificar ideas innovadoras, propias o ajenas, con adecuado manejo para derribar los paradigmas de la empresa, conservar las mejores prácticas y producto de ello, favorecer la creación de nuevos modelos de negocio y gestión.

“La re-ingeniería no es lo mismo que la innovación ya que la re-ingeniería es hacer cambios y mejoras sobre las bases previamente cimentadas cuando el innovar es crear algo que no existe mediante el ejercicio de la creatividad misma e ingenio de las personas”, indicó Rodolfo Cremer, Decano de la Escuela de postgrado de la USIL.