El asesinato del seleccionado hondureño Arnold Peralta en el estacionamiento de un centro comercial en la ciudad de Ceiba conmocionó al mundo fútbol. ¿Qué lejos está una pelota de una bala? Entérese de algunos casos emblemáticos en el fútbol.

Andrés Escobar (1994) El defensor colombiano cometió un autogol en el Mundial EE.UU 1994 que le costó la eliminación a su selección. A los pocos días fue interceptado en un bar donde le dispararon en seis ocasiones. Murió rumbo al hospital.  

Edinsón Chará (2011) El delantero colombiano que salvó del descenso al Juan Aurich en el 2008 fue asesinado mientras jugaba cartas. El asesino fue un amigo que también era futbolista. El delantero falleció en un hospital de Cali.

Fernando Revatta (2013) El joven jugador del Inti Gas de Ayacucho empezaba su carrera en el Torneo de Reserva. Sin embargo, en un confuso altercado con un policía, fue abatido en la cabeza y el pecho. Falleció en un hospital de Huamanga.

Salvador Cabañas (2010) Si bien no falleció, el caso de Salvador Cabañas es muy simbólico. El goleador paraguayo vivía un gran momento en México. Sin embargo, en una situación que nunca se esclareció del todo, recibió un disparo en la cabeza. El atacante del América sobrevivió de milagro y hasta pudo jugar al fútbol.