Las Fuerzas Armadas de Brasil ocuparon un conjunto de favelas en el norte de Rio de Janeiro, asegurando un punto de violencia cuando faltan menos de dos meses para el inicio del Mundial.

Unos 2.700 militares sustituyeron a los policías que ocuparon complejo de favelas de Maré, que era considerado el último gran bastión del narcotráfico en Río de Janeiro, y se responsabilizarán por su seguridad hasta julio próximo.

La favela de Maré, localizada en un lugar estratégico de Río de Janeiro por ser atravesada por tres importantes avenidas y a pocos kilómetros del aeropuerto internacional, estará ocupada por los militares durante todo el Mundial de fútbol de Brasil 2014, cuyo partido final se disputará en el Maracaná el 13 de julio.