El resultado reflejaba sin duda otra cosa: Un 6-0 del Bayern Munich sobre el Sonnenhof Grobaspach parecía que significaba un partido de práctica más para el cuadro dirigido por Josep Guardiola pero no fue así.

El entrenador bávaro discutió con algunos jugadores y uno de ellos fue el peruano Claudio Pizarro. Ambos se recriminaron en algunas jugadas que a ‘Pep’ no le parecía que estaban bien hechas.

Sin embargo, para la prensa internacional esto es normal, pues Guardiola llega con una idea distinta de juego y quiere que se plasma de la mejor manera y lo más rápido posible en su nuevo equipo.