Claudia Tuesta

Garantizar una educación de calidad a la niña es significativo para romper el círculo de pobreza: Se ha demostrado que el nivel educativo de la madre incide sensiblemente en las probabilidades de tener un embarazo y alumbramiento seguros, una adecuada nutrición y mejor nivel educativo de sus hijos.

El sistema de las Naciones Unidas en su conjunto da prioridad a la educación de la niña, considerándola un paso importante para poder cumplir con las demás Metas del Milenio.

“El impacto es bastante fuerte. El trabajo infantil afecta y limita a los niños, pero en mayor gravedad a las niñas, pues ellas en un futuro serán madres y si no han sido educadas, jamás se rompe el círculo de pobreza y poca educación. Es necesario que la educación sea de calidad, y que los padres permitan y envíen a sus hijas a la escuela desde que son pequeñas”, dijo Elvira Raffio Meiggs, coordinadora del proyecto  “Conservando las Cabeceras del Purus- Manu”  de CARE Perú, cuyas acciones involucran la participación de mujeres indígenas.

Efectos directos de la educación en las niñas:
•    Las mujeres más educadas ganan más (efecto rentabilidad). Además la mayor educación y los mejores ingresos generan impactos en el bienestar: mejoran los niveles de nutrición, salud y educación de los niños.
•    Madres más educadas, valorarán más la educación de sus hijas.