Un cocodrilo devoró a una niña de 7 años, aprovechando que ella nadaba junto a otros niños en la localidad de Gumarrirnbang, en el norte de Australia.

La desaparición de la menor había sido denunciada a la Policía, pero los testigos dijeron haber visto al animal sumergir a la niña en el agua.

El cocodrilo, de unos tres metros de largo, llegó a ser capturado y luego asesinado. Al interior de su estómago se encontraron restos humanos, que se presumen son de la pequeña.

“Se realizarán más pruebas en la ciudad de Darwin para establecer si se trata de restos humanos y en consecuencia la identidad de la persona”, dijo el sargento Shaun Gill según recoge Ansa.