Cómo ayudar al niño o adolescente que repite el año escolar

Tanto padres y madres, como la escuela, deben saber qué originó el problema, por el cual el niño, niña y/o adolescente no pudieron rendir como el resto de alumnos.
Morguefile-JDurham

El temor de que los hijos e hijas puedan reprobar el año escolar es un tema de especial preocupación para los padres y madres que ven proyectados en ellos sus máximas aspiraciones. Un resultado negativo podría sumirlos en frustración, tristeza y desilusión, por citar algunos.

Los padres y madres pueden pensar que no dieron todo de sí y que de esa manera creer que están truncando el futuro de sus hijos e hijas. Esto también evidenciaría ciertos problemas de conducta y rendimiento de los hijos y la forma cómo se relacionan con sus mayores.

La reacción de los chicos y chicas, al saber que no seguirán al mismo ritmo que el resto de sus compañeros de clase, puede originarles sentimientos de inconformidad, rabia, tristeza, depresión, y el temor a la respuesta de sus padres y madres por no cumplir las metas trazadas.

El impacto de perder el año escolar no siempre será igual, dependerá mucho de las diferencias individuales de cada niño o niña, y cómo se encara el problema en el hogar. La inmadurez, el no poder estar a la par que el resto de la clase, son las razones más frecuentes para no avanzar de año.

Esto puede repercutir en la autoestima del chico o de la chica, sobre todo cuando se está en los últimos años de la secundaria. Alejarse de los compañeros de siempre, perder su referente de estudios, es un motivo más que suficiente para generarles problemas en el futuro.

¿Cuáles son las causas para que los chicos pierdan el año? Tanto padres y madres, como la escuela, deben saber qué originó el problema, por qué el niño o niña no pudo rendir como el resto de alumnos. ¿Un problema de disciplina?, ¿falta de concentración?, ¿impedimento físico?, ¿problemas en el hogar? Muchas interrogantes a descubrir.

Las discusiones permanentes entre los padres a la vista de los hijos e hijas, los problemas económicos, la pérdida de un ser querido, la falta de supervisión de las tareas o bajo nivel cultural en la familia, son también razones para que el niño o la niña no se sienta acompañado en su proceso de aprendizaje, o el impedimento para alcanzar óptimamente el rendimiento esperado.

En el contexto escolar están los acosos, maltratos o bullying entre sus mismos compañeros; falta de comprensión por problemas del método aplicado o concentración. Esto puede agudizar su bajo rendimiento y provocar conflictos con los maestros, si a eso se le añade evaluaciones demasiado estrictas y llamados de atención por indisciplina.

¿Cómo ayudar al chico o la chica a superar este problema? Comparta sus preocupaciones con el colegio, en cuanto a calificaciones y calidad del proceso. Converse con el niño o la niña y ayúdele a identificar dónde se encuentran sus dificultades y en qué fallaron.

Los castigos e insultos, así como las descalificaciones contraproducentes, no contribuyen a mejorar, más bien pueden bloquear el proceso de aprendizaje del niño o de la niña.

Una comunicación fluida, interés por saber qué hacen los hijos e hijas, estimularles con diversas actividades dentro y fuera del hogar, ayudará a formar mejores personas y una mejor calidad de vida.

************************************
Para participar del programa en vivo puedes llamar al 212-7165, 212-4100 y la línea en el interior del país totalmente gratuita el 0800-13140, también lo podrás hacer a través de fb/ConfidenciasRPP
************************************
Si deseas dar un testimonio sobre este caso u otro, puedes escribirnos a confidencias@gruporpp.com.pe
************************************
Confidencias, de lunes a viernes a partir de las 11:30 de la mañana por RPP Noticias (89.7 FM o 730 AM).
***************
Si eres oyente de Confidencias, te invitamos a seguirnos también por el Facebook. Ingresa a Confidencias y marca “Me gusta”.
***************
Producción y redacción de textos: Amelia Villanueva Ramirez