Darín: "Nunca meto mano en mi mochila personal para preparar un personaje"

El actor Ricardo Darín ha participado en dos películas, "El baile de la victoria" y "El secreto de sus ojos", en sólo tres días del Festival de San Sebastián.
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Dos películas, "El baile de la victoria" y "El secreto de sus ojos", en sólo tres días de festival. Ricardo Darín es la estrella omnipresente en San Sebastián y habló hoy con EFE sobre la fórmula que le ha convertido en uno de los rostros más populares del cine latinoamericano.

"Nunca meto mano en mi mochila personal para preparar un personaje, "he tenido algunas experiencias hace muchos años al respecto y no salí muy bien parado de eso", aseguró.

Eso no implica frialdad, como bien es sabido: "Me abandono un poco, me dejo estar en función de qué es lo que me sugiere el personaje. Cuando logro sentir que estoy en el eje del personaje confío en mis emociones. Pero hay que dosificarlas y controlarlas".

Es difícil imaginar que bajo el rostro de satisfacción y la carrera llena de éxitos de Ricardo Darín haya, por ejemplo, tantas cuentas pendientes como tiene Benjamín Expósito, el nuevo regalo que le ha hecho Juan José Campanella en "El secreto de sus ojos".

Tampoco parece que haya pasado años en la cárcel como Nicolás Vergara Grey, el personaje que creó Antonio Skármeta en la literatura y Fernando Trueba en el cine para "El baile de la Victoria", aunque sí le aporta Darín el carisma que hace encantador a ese ladrón de bancos.

"Si miro hacia atrás reconozco que desde hace diez años o doce a esta parte, en la selección del trabajo ya hay una mirada puesta en función de que el personaje y la historia tengan profundidad o no", explicó.

En San Sebastián ha dado una de cal y otra de arena. La película de Trueba recibió silbidos en la proyección, pero la de Campanella apunta hacia la Concha de Oro.

"Son interpretados por un mismo actor y seguro que eso arrastrará a algún lugar en común, pero son dos personajes totalmente distintos y dos historias totalmente distintas. Eso es la que me ha dado tranquilidad aquí en San Sebastián", reconoció.

A estas alturas, no obstante, nadie hubiera dudado de su versatilidad aun con dos papeles gemelos. Basta echar un vistazo a el nuevo y diverso cine argentino para entender que en los últimos años él ha sido el factor común.

La acción de "Nueve reinas", de Fabián Bielinsky; la comedia dramática de "El hijo de la novia", del propio Campanella; el drama político "Kamchatka", de Marcelo Piñeyro, o la cinta independiente "XXY" de Lucía Puenzo contaron con su presencia.

Además, comienza a rodar con Pablo Trapero, el director que compitió el año pasado en Cannes con "Leonera" y que ahora contará con él para una historia "muy, muy áspera" de la que no da más detalles.

Darín se muestra muy positivo con la coproducción entre Latinoamérica y España. Su experiencia en "El hijo de la novia" y "El baile de la Victoria" le hace pensar que no hay incompatibilidad de lenguajes, imposición de presupuestos o ingenuidad en la mirada de un director español sobre la realidad latinoamericana.

"Es frecuente no conocer en profundidad lo que ocurre fuera de casa. A veces no conocemos en profundidad lo que ocurre en casa", asegura.

"Me parece muy interesante lo que se propuso Trueba: hay una gran policromía en la composición de su proyecto. Éramos un equipo de todas las nacionalidades y eso no se da con mucha frecuencia. Confraternizamos de una manera ejemplar".

Y, por último, no descarta recuperar un día el rol de director, que asumió in extremis tras la muerte de Eduardo Mignona durante la preparación de "La señal", otra cinta de éxito.

"Algún día volveré a dirigir. Estoy esperando tener un cuento entre manos que me resulte lo suficientemente atractivo para pasar por esa experiencia de nuevo. Aunque no voy a protagonizar a un personaje central, lo tengo muy claro. Pierdes un poco la objetividad, estás demasiado dentro del cuadro", concluyó.

-EFE