"Apuntando al corazón" es el primer documental que se realiza en Colombia sobre la propaganda y el negocio de la guerra en un país que acumula 50 años de conflicto armado y que ha convertido su industria militar en un producto de exportación.

Tras la presentación del filme en Bogotá, su director, el sociólogo italiano Bruno Federico, explicó que este trabajo nace de una investigación sobre la estrategia que impuso el Plan Colombia y que implementó el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).

"Propaganda de guerra para rescatar la imagen del Ejército, una imagen que se había logrado a lo largo de los años en parte por la incapacidad de derrotar a la insurgencia y por los vínculos con los paramilitares, los abusos y los falsos positivos", dijo este documentalista de 35 años y afincado desde 2006 en Colombia.

Por "falsos positivos" se conocen las ejecuciones extrajudiciales de civiles por el Ejército y que suman más de 3.000 casos, según organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Ese discurso, apuntó Federico, sirvió "para legitimar la guerra como la manera de construir una cohesión nacional alrededor de la hostilidad hacia la guerrilla, para desviar la atención" respecto a otros problemas como la "falta de trabajo, educación y salud".

En "Apuntando al corazón", rodado íntegramente en Bogotá, se suceden testimonios de generales y portavoces del Ejército, publicistas, académicos, periodistas, ciudadanos y víctimas, que discrepan entre sí.

Y es que, para el documentalista, las campañas convencieron "a las elites pero no a los sectores populares, los que sufrieron las muertes de los falsos positivos, los antimotines en las protestas y la actuación de la fuerza publica".

"Una mentira repetida 50.000 veces se vuelve una verdad", dice en el filme el experto en cinematografía, Alejandro Hernández; mientras el profesor Fabio López de la Roche, de la Universidad Nacional, va más allá para expresar que el fin fue hacer "una nueva lectura de la historia colombiana en clave antiterrorista".

EFE