EEUU: Joven murió de paro cardiaco tras recibir disparo de Taser

Las pruebas de la necropsia tardaron seis meses en hacerse públicas. El hecho, ocurrido en agosto del año pasado, ha vuelto a poner sobre el tapete el debate sobre el uso de este tipo de armas.
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El joven colombiano Israel Hernández-Llach falleció de un paro cardíaco tras recibir un disparo con pistola eléctrica Taser a manos de la Policía de Miami Beach (EE.UU.), informaron hoy las autoridades.

Hernández, de 18 años, murió "accidentalmente" de un "fallo repentino del corazón" como consecuencia de la "descarga del dispositivo de energía", indicó el informe del forense tras seis meses de exámenes médicos del cadáver.

La oficina forense del condado de Miami-Dade trasladó este jueves por la tarde a la fiscalía sus conclusiones, indicó la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle.

La muerte del grafitero de origen colombiano acaparó las portadas de los medios y generó numerosas protestas en esta ciudad en las que se acusó a la Policía de uso excesivo de la fuerza y negligencia en la investigación del caso, a la vez que reavivó el debate sobre el uso de pistolas Taser por los agentes.

La Fiscalía deberá ahora decidir, tras analizar los informes de los forenses, si la Policía de Miami Beach violó alguna ley.

El pasado 6 de agosto un agente de la Policía sorprendió a Israel "Reefa" Hernández pintando un grafiti con un aerosol en la pared de un McDonald"s cerrado en la zona de North Beach. El joven, al verse descubierto, echó a correr y se inició la persecución.

Según la Policía, tras una corta persecución, el joven hispano acabó tendido en el suelo por un disparo con Taser. El muchacho fue transportado al hospital Mont Sinai de Miami Beach, donde se certificó su deceso.

La Policía mantiene que el agente que le disparó actuó de acuerdo con el reglamento establecido relativo a personas que se resisten al arresto.

Pero los padres de joven grafitero han mantenido desde el primer momento que su hijo no era una persona peligrosa, no estaba armado y no suponía una amenaza cuando fue descubierto por los agentes. La familia estudia demandar a la Policía de Miami Beach por uso excesivo de la fuerza.

EFE