El incierto panorama de Julian Assange pese al asilo otorgado

Pese al asilo otorgado, el Gobierno británico adelantó que no le otorgará el salvoconducto necesario para salir de la Embajada ecuatoriana. ¿Qué le queda al fundador de WikiLeaks?

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, afronta un panorama incierto pese a que el Gobierno ecuatoriano haya decidido otorgarle el asilo político.

Así, pese al asilo otorgado, el Gobierno británico adelantó que no le otorgará el salvoconducto necesario para salir de la Embajada ecuatoriana en Londres. ¿Qué le queda al periodista australiano?

Sin el salvoconducto, los agentes de la Policía Metropolitana de Londres pueden detener al activista apenas saque un pie de la embajada ecuatoriana.

La BBC recuerda que Assange violó las condiciones de la libertad bajo fianza que se le concedió en el Reino Unido al desplazarse a la Embajada ecuatoriana el pasado 19 de junio.

En todo caso, Assange podría ingresar a un vehículo diplomático para trasladarse desde la Embajada hasta el aeropuerto y, así, evitar ser detenido.

Empero, según la BBC, la sede de la Embajada ecuatoriana en Londres no tiene estacionamiento, por lo que necesariamente tendría que salir del reciento para abordar el vehículo, situación que podría ser aprovechada para su detención.

"Incluso, si el fundador de Wikileaks logra salir de la sede diplomática, en algún momento tendrá que bajarse del vehículo para ingresar a un avión. En ese instante también podría correr el riesgo de ser arrestado", refiere la publicación.

Cabe precisar que Julian Assange podría quedarse en la embajada ecuatoriana indefinidamente. Al respecto, la BBC recuerda que el cardenal húngaro Jozesf Mindszenty vivió 15 años en la embajada de Estados Unidos en Budapest, tras la invasión soviética a Hungría en 1956.

Sin embargo, existe la posibilidad de que las autoridades británicas apelen a su Ley de Instalaciones Diplomáticas y Consulares, de 1987, que permite quitarle el estatus diplomático a una embajada, lo cual permitiría a las autoridades irrumpir en el lugar y detener a Assange.

Esta posibilidad fue rechazada por el embajador ecuatoriano en Perú, Diego Ribadeneira, quien no dudó en tildar esta ley como una "barbaridad jurídica".

"Aducen que tienen una ley que  les facultaría ingresar a una misión diplomática. Sería una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas y de toda lógica", comentó a RPP Noticias.