El trabajo infantil y el rol del Estado

Funcionario del ministerio de Trabajo señala que en el Perú la convivencia escuela – trabajo afecta el rendimiento escolar de los niños y adolescentes, provocando atrasos y déficit en el logro educativo que repercutirá en su futuro.
Alerta Educativa

Está comprobado que los niños que trabajan están en desventaja ante otros niños en la escuela y ello repercute en su futuro desarrollo humano y en el desarrollo del país.  ¿Qué se está haciendo desde el estado para revertir esta realidad? Para responder esta y otras interrogantes estuvo en el programa Derecho Ciudadano de RPP Noticias, el doctor, Edgardo Balbín, Director general de derechos fundamentales, seguridad y salud del Ministerio de Trabajo.

La legislación prohíbe el trabajo infantil por debajo de los 14 años y que incluso los adolescentes realicen labores que pongan en riesgo su integridad, sin embargo la realidad es que existe niños menores de 14 años que trabajan ¿Qué se está haciendo desde el estado para garantizar que se cumpla esta normatividad?

- Es un problema complejo, porque los niños que trabajan aportan al ingreso familiar que los adultos no pueden lograr. Por ello no se les puede retirar de manera automática porque perjucaríamos las posibilidades de subsistencia de estas familias, por ello hemos desarrollado la Estrategia para la prevención y erradicación del trabajo infantil, que aborda desde mecanismos para garantizar un ingreso digo a las familias (los adultos) como capacitaciones para una mejor oferta laboral y mejorar su nivel ingreso, hasta ofertas educativas de manera que haya un incentivo real por culminar satisfactoriamente el proceso educativo.

¿Cómo se controla el trabajo de los adolescentes a fin de garantizar que eviten dejar la escuela?

- El ministerio de Trabajo tiene un registro de adolescentes menores de 18 años que trabajan, lo que hacemos es realizar una fiscalización de aquellos que están en planilla para asegurar que la labor que desarrollan no sea peligrosa ni entorpezca su desarrollo físico, emocional ni educativo.

Pero en esta intervención también actúan otros sectores como el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social a través del programa Juntos, el Ministerio de Educación a través d diversas iniciativa de mejora de sus servicios educativos y el Ministerio de la Mujer a través de programas para proteger a los niños que trabajan en las calles.

El trabajo infantil difiere mucho de las zonas urbanas que de las zonas rurales ¿Cómo se está abordando este problema en dos frentes tan distintos?

- El ministerio de Trabajo está coordinando con otros sectores dos experiencias pilotos. Una en Carabayllo en Lima dirigido a distintas formas de trabajo infantil en particular en la recolección y segregación de residuos. La otra es en una zona rural con el apoyo del programa Juntos y el Ministerio de Educación, que incluye un programa de secundaria rural mejorada para adolescentes que en algún momento se interconecta con un programa de fortalecimiento de las capacidades productivas de las familias.

En las zonas rurales el tema es complejo porque las familias no ven que el tema como trabajo sino como ayuda, pero si observamos que esa “ayuda” merma el proceso educativo y el desarrollo físico, entonces estamos hablando que se trata de una actividad que afectará el futuro de esos niños o adolescentes.

¿Y este futuro se afecta porque los niños o adolescentes deben dejar la escuela o no concluirla a tiempo?

- En el Perú más que un problema de deserción escolar hay un problema de convivencia de escuela y trabajo que hace que el niño vea afectado su rendimiento, que provoca atraso y déficit en el logro educativo. Esto no solo afecta al propio niño en cuanto a su derecho a tener una buena educación sino al país porque se tendrá menores profesionales, el desarrollo de un país depende también del capital humano con el que cuenta.