Hay una clara apuesta por la inspiración rockera de legendarios grupos como el británico Suede
La firma de moda italiana Gucci apuesta por un hombre ambiguo lleno de pieles y materiales sintéticos con ajustados pantalones pitillos que haga renacer la estética de los grupos "new wave" de los años 80 para la temporada otoño-invierno 2009-2010.
Esto es lo que Gucci dejó ver en la tercera jornada de
Esta combinación de claras reminiscencias ochenteras compite en las prendas de Gucci con las pieles de sus abrigos (se llega a ver incluso algo de astracán), lo que muestra una clara apuesta por la inspiración rockera de legendarios grupos como el británico Suede.
No en vano, el desfile de este lunes de Gucci comenzó al ritmo del "It"s all right" de la banda británica Depeche Mode, un tema con el que la diseñadora italiana Frida Giannini quiso hacer patente el optimismo que lleva una colección que, sin embargo, apuesta por el negro como hilo conductor.
Pieles también para la casa Versace, al cuello de los hombres del próximo invierno a modo de sofisticadas bufandas, que acompañan a unas propuestas mucho más serias y sobrias que las de su competidor Gucci.
Tonos ocres y grises se pudieron ver en una colección otoño-invierno 2009-2010 que, en el caso de Versace, apuesta por un hombre ceñido al punto y con algún que otro cuello alto que se viste de seriedad y clasicismo, y no de revolución, como es el caso de Gucci.
Versace no quiere que pase de moda el hombre clásico y elegante, y para ello ha ideado algún que otro abrigo largo en tonos claros, sin olvidar americanas más oscuras para la noche.
Lejos de los rockeros que propone Gucci, el belga Dirk Bikkembergs apuesta por el lado más deportista del hombre y para dejarlo bien claro hizo desfilar a varios jugadores de equipos de fútbol españoles sobre una pasarela flanqueada por varias recreaciones de la copa de
Alberto de
La colección de la firma belga para el otoño-invierno próximo juega a mezclar el lado más deportivo de prendas como los jerséis con capucha con la seriedad de abrigos largos abotonados, en una clara combinación de tres colores básicos: azul, rojo y blanco.
La colección muestra un "juego de ingenuidad y saber hacer, artesanía, elegancia y confort con glamour impregnados con el celo y la pasión de los logros deportivos", explica Dirk Bikkembergs en una nota de prensa.
Moschino propone, sin embargo, un joven irónico y un poco surrealista con toques de color burdeos o verde, que prefiere los abrigos de doble abotonado, todo en una jornada en la que también desfiló la firma Ermenegildo Zegna, apoyada por la presencia del seleccionador de fútbol de Inglaterra, Fabio Capello.
EFE