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Cuando las niñas y niños trabajan en vez de ir a la escuela, se está hipotecando su futuro al impedir que tengan acceso a las herramientas que necesitarán para conseguir un empleo desarrollar una actividad productiva cuando tengan la edad suficiente.

El padre Jesús Herrero, Coordinador General de Fe y Alegría y presidente del Concejo Nacional de Educación, indicó en el programa La Rotativa del Campo, que es necesario comprender que ´luchar por una adecuada educación y contra el trabajo infantil es tarea de todos y no solo de los padres de familia´.

“Las escuelas deben convertirse en lugares amigables, donde los niños aprendan jugando, deben ser espacios lúdicos. Si pensamos en la educación de los niños del campo debemos saber que existe gran diferencia con los niños de la ciudad. Ni la educación, ni los peligros ni el trabajo infantil que realizan los niños del campo, es igual que en la ciudad”, dijo.

Herrero indicó que es necesario modificar y aplicar una estrategia educativa que permita a los niños y niñas del campo recibir una mejor educación, por ello sugirió pensar si el calendario escolar es el más adecuado.

“Si la realidad del campo es diferente, un niño que vive en la sierra no puede empezar las clases como un niño de la selva o de la ciudad, son realidades distintas. Otro tema por mejorar es la presencia de los docentes, muchos no llegan a las zonas a tiempo y las clases se retrasan, eso sucede porque no hay continuidad y cada año los niños tienen profesores diferentes, y no es que los profesores sean inadecuados pero es necesario reformar el sistema”, agregó el representante de Fé y Alegría y del Concejo Nacional de Educación.

Asimismo, indicó que si bien es necesario concientizar a los padres sobre la importancia de la educación en sus hijos para romper los círculos de pobreza, los docentes que acudan a las zonas rurales deben adecuarse a las costumbres de cada zona.

“El sistema educativo no tiene por qué ser igual en todo el país, los docentes no solo deben conocer costumbres sino respetarlas y además enseñar en el idioma que hable cada zona, así los niños se sentirán a gusto de ir a la escuela”, puntualizó.

¿Cómo afrontar el trabajo infantil desde el aula?
•    Los docentes son aliados estratégicos clave, ya que por rol social que cumplen tienen un alto nivel de llegada no sólo con los niños y niñas sino también con los padres de familia, sus colegas e incluso con los líderes locales.
•    El docente desempeña un papel clave en sus comunidades, por su rol formador al interior de la escuela y como agentes de difusión del conocimiento y generadores de procesos de cambio.
•    Las normas por sí solas no cambian la realidad. Se requiere un apoyo efectivo a las familias de niños y adolescentes que trabajan, un Estado con responsabilidad social, una amplia concertación política y profesional entre diversas instancias públicas y de la sociedad civil, un empresariado con vocación nacional y no de grupo.