“La silla de ruedas es parte de mi cuerpo para representar a Perú”

Doce deportistas de Trujillo, Juliaca, Tacna y Lima integran la selección peruana de baloncesto sobre silla de ruedas, quienes nos representan en la Copa Andina que se realiza esta semana en Santiago de Chile.
Este año el IPD reconoció oficialmente la Federación de Personas con Discapacidad Física. | Fotógrafo: Gina Carbajal

“¡Levante! eres cojo, pero no manco”, así de fuerte es la frase que hizo que Marco Antonio Alvarado Diez Canseco salga del encierro en el que permaneció cuatro años, y se convierta en el capitán y en uno de los mejores jugadores de baloncesto sobre silla de ruedas de la selección del Perú. Al igual que él, hay otros once chicos que diblean con una mano, mientras que con la otra reman la silla de ruedas, para agarrar velocidad y encestar el balón en el aro del equipo contrario.

En la cancha son cinco jugadores de un equipo y todos deben sumar 14 puntos. Es decir, cada deportista tiene una clasificación funcional que va desde 1 hasta 4.5 puntos, esto varía de acuerdo a su lección. Un jugador con las piernas amputadas tiene el puntaje más alto.

Marco Antonio tiene una clasificación de 2.0, no puede mover sus dos piernas desde hace 17 años. Es de Trujillo y cuando tenía 20 años recibió un disparo en la espalda, rompió sus vertebras y lo dejó sin poder caminar.

“No caminar de un día para otro fue algo traumático. Pase por depresión, tenía ganas de matarme y viví cuatro años alejado del mundo. Ahora, la silla es parte de mi cuerpo para representar a Perú”, cuenta el capitán mientras que sus compañeros de la selección siguen entrenando en el coliseo de la Villa Deportiva del Callao, bajo la supervisión del profesor Domingo Cuba, quien es el encargado de la comisión de baloncesto sobre silla de ruedas.

“Yo me voy a morir y nadie te va ayudar”

La madre de Marco Antonio fue el impulso para vencer la depresión y salir a las calles a vender chocolates sobre una silla. “Siempre quise que mis hermanos me alcancen las cosas; pero ella me dijo ¡Levántate!, eres cojo, pero no manco, sal a vender chocolates, periódicos, yo me voy a morir y tus hermanos no te van a ayudar”.  Y así fue, pasó cuatro años y el cáncer terminó con la vida de la madre de Marco Antonio.

Mientras vendía chocolates en las calles, una joven en silla de ruedas le invitó a integrarse al centro de personas con discapacidad en Trujillo. De tanta insistencia, Marco Antonio asistió. En ese lugar, descubrió que pese a no poder caminar podía convertirse en un deportista profesional. Y Así fue. Ahora junto a otros 11 deportistas de Juliaca, Lima y Tacna representan al Perú.

Esta semana la selección de baloncesto sobre silla de ruedas participa del torneo promocional “Copa Andina”, donde se enfrentan a Chile, Ecuador, Uruguay y Bolivia. Encuentro deportivo que clasifica a dos selecciones al sudamericano de baloncesto sobre silla de ruedas a realizarse en Cali, Colombia.  

Los doce 

Oliver Llerena, Ysabelino Apaza, Jhoni Zapata, Yony Sagua, José Luis Auccacusi, Joel Mayhua, Alonso Salcedo, Rafael Surco, Marco Antonio Alvarado, Jesús Rios, Milton Vilca, Roberth Fajardo.

Los doce integrantes de la selección de baloncesto sobre silla de ruedas. | Fuente: Facebook: Baloncesto sobre silla de ruedas

Sillas en desventaja

Dos remanadas sobre la silla de rueda y tienes que soltar el balón, esa es una las reglas que se debe respetar para que el árbitro no cobre irónicamente la falta de ‘caminar’, como en el baloncesto convencional.  Para este deporte se requiere una silla especial con seis ruedas, dos grandes que reman con las manos para tener velocidad y cuatro pequeñas que ayudan a girar con la fuerza del cuerpo.  

Las 12 sillas de la selección peruana son diferentes, cada deportista mando a fabricar su silla artesanalmente. Una desventaja frente al rival. “Una silla deportiva internacional puede costar hasta 5 mil dólares y tiene otro sistema aerodinámico”, cuenta el profesor Cuba, al reconocer que los muchachos van en desventaja a un torneo internacional.

El baloncesto sobre silla de ruedas se practica desde hace varios años, pero recién en el 2016 el Instituto Peruano del Deporte (IPD) reconoció oficialmente la Federación de Personas con Discapacidad Física que agrupa diferentes disciplinas.   

“Siempre los chicos han tenido que salir a las calles a pedir ayuda para participar en un torneo internacional, pero por primera vez el IPD nos está apoyando económicamente para viajar a los campeonatos”, relata el profesor, mientras de fondo se escucha el choque de las sillas, el rebote del balón y gritos: ¡Hey, aquí esto! ¡Lanza! ¡Bien!. Están jugando.  

Entrenamiento de la selección. | Fotógrafo: Gina Carbajal
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