Los manifestantes mantienen la presión contra el Gobierno en Tailandia

Los antigubernamentales exigen la formación de un consejo no electo que sustituya al Gobierno y lleve a cabo una reforma del sistema político.
EFE

Los manifestantes antigubernamentales en Tailandia continuaron hoy el bloqueo de diversas avenidas de Bangkok, en el segundo día de una protesta que pretende forzar la dimisión del Gobierno y suspender las elecciones del 2 de febrero.

Tras rechazar la oferta de diálogo que hizo ayer la primera ministra, Yingluck Shinawatra, los manifestantes intentaron aumentar la presión sobre el Gobierno organizando varias marchas a edificios oficiales que asediaron durante varias horas.

Las sedes del Ministerio de Comercio y el Comité de Desarrollo Social y Económico fueron dos de los lugares cercados por los manifestantes antigubernamentales, que obligaron a los funcionarios a abandonar sus puestos de trabajo.

Otros grupos cercaron las oficinas del Departamento de Aduanas, de la sede de la Policía Nacional y de la Bolsa de Bangkok, que cerró los accesos al edificio a pesar de que el índice SET continuó las transacciones con normalidad.

Mientras, el grueso de los manifestantes seguía en las siete intersecciones de la capital que desde el domingo están cortadas al tráfico, y en las que se han levantado campamentos con tiendas, carpas, hospitales de campaña, pantallas gigantes y escenarios.

Varios miles seguían por la mañana en estos puntos, donde continuaba el programa de discursos de activistas.

Uno de ellos fue el del líder de la movilización, Suthep Thaugsuban, que anunció su intención de intensificar las protestas en los próximos días con asedios a más edificios oficiales y a las residencias de miembros del Gobierno si estos se niegan a dimitir.

EXIGEN LA FORMACIÓN DE UN CONSEJO NO ELECTO

Los antigubernamentales exigen la formación de un consejo no electo que sustituya al Gobierno y lleve a cabo una reforma del sistema político que consideran corrupto antes de que haya una convocatoria a las urnas.

Con esto pretenden erradicar la influencia política del ex primer ministro, Thaksin Shinawatra, hermano de Yingluck, al que acusan de dirigir el Gobierno a favor de sus intereses desde su exilio en Dubai, donde elude una condena por corrupción.

Thaksin, derrocado por un golpe militar en 2006, ha ganado directamente o través de plataformas afines todas las elecciones desde 2001.

Suthep volvió a rechazar la oferta de diálogo de la primera ministra, que convocó a representantes del opositor Partido Demócrata, del Tribunal Constitucional, la Fiscalía y la Comisión Electoral a una reunión sobre un posible aplazamiento de las elecciones al 4 de mayo.

Yingluck rechazó las amenazas y las demandas de dimisión de los manifestantes y defendió su continuidad en el cargo en funciones como el cumplimiento de su deber para preservar la democracia y la estabilidad política una vez disuelto el Parlamento.

"El pueblo es el propietario genuino de la soberanía. Estoy protegiendo la democracia para la gente, que son sus propietarios", dijo Yingluck en declaraciones recogidas por el grupo estatal de comunicación, MCOT.

GOBIERNO PIDE NEGOCIAR APLAZAMIENTO ELECTORAL

La jefa de Gobierno volvió a instar a la oposición y miembros de organismos oficiales a participar en la reunión de mañana para negociar el aplazamiento electoral, pero se encontró con la negativa de la Comisión Electoral, cuyos cinco miembros cuestionaron la utilidad de este foro.

También declinó participar el Partido Demócrata, el favorito de las elites y clases acomodadas de Bangkok, que boicotea las elecciones legislativas, donde no ha registrado candidatos, y que no gana desde 1992.

"La obligación de un partido político es concurrir a las elecciones. Si las reglas y normas son rechazadas, el país no sobrevivirá. Los manifestantes también deberían unirse al foro para solventar los problemas", dijo la primera ministra.

Más de veinte partidos se presentan a las elecciones -cuya votación ya ha empezado entre los tailandeses residentes en el extranjero- a pesar del boicot de los antigubernamentales, que impidieron el registro de candidatos en circunscripciones del sur del país, feudo de la oposición.

La organización International Crisis Group advirtió de que se están agotando las vías para una solución pacífica a la crisis y que la suspensión de las elecciones puede generar una espiral de violencia en el país.

"Las elites tailandesas enfrentadas -con apoyos multitudinarios- disienten fundamentalmente en cómo se debería adquirir y ejercer el poder", indicó la organización.

Desde el golpe de Estado contra Thaksin, sus simpatizantes y detractores han tomado las calles de Bangkok en diversas ocasiones para exigir la dimisión del Gobierno de turno en manifestaciones que a menudo han terminado en violencia.

EFE