Polémica por nuevas restricciones a civiles en uso de armas de fuego

Decreto, publicado el sábado, modifica la ley sobre el uso de armas por particulares. Detractores afirman que se les pone en desventaja frente a los delincuentes.

Representante de la Asociación de Propietarios de Armas de Fuego criticaron las nuevas modificaciones realizadas a la Ley N°25054, que norma la fabricación, comercio, posesión y uso por particulares de las armas y municiones que no son de guerra.

Su presidente, Rodrigo López Landauro, afirmó que el Decreto Supremo 006-2013-IN, publicado el sábado último en el Boletín de Normas Legales, restringe la cantidad de armas que puede tener un civil, teniendo que ser dos de cada tipo, sea para defensa personal o fines deportivos como la caza.

Además, señaló que dicho decreto es de carácter "confiscatorio" porque de no ser así están obligados a vender "propiedad privada".

"El Gobierno quiere obligar a vender (nuestras armas) en 180 días y, entre tanto, tienen que ser depositadas en custodia en la Sucamec (Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad Privada, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil)", expresó en RPP Noticias.

"Justos pagan por pecadores", cuestionó al señalar que se impongan tantas restricciones a quienes sí tienen licencia para portar armas, mientras que los delincuentes siguen comprando en el mercado negro.

"Ninguna de las normas aplica a la delincuencia, no compran armas legales, no cuentan con tarjeta de municiones, todo lo compran en el mercado negro", sentenció.

López Landauro advirtió que un problema también es la fuga de armas y municiones de las Fuerzas Armadas y Policiales que llegan a manos del hampa.

Por su parte, el empresario Luis Miguel Llanos, director de la Asociación de Propietarios de Armas de Fuego, dijo estar de acuerdo en que se impongan nuevas condiciones como pasar por exámenes psicológicos, "pero que no nos pongan en desventaja con los delincuentes".

Cuestionó, en ese sentido, que se restrinja a los civiles el uso de armas con calibre 9 milímetros como máximo.

"Con calibres pequeños hay que disparar varias veces. Estamos empujados a matar lentamente, con un calibre más grande disparas una vez y paralizas a la persona", explicó Llanos, acusado de homicidio simple por matar con su arma de fuego a dos hampones en defensa propia.

"El poder que nosotros tenemos para defendernos es ilógico frente a un delincuente que va a venir con un arma grande", enfatizó.