La mujer exige que a su agresor le caiga todo el peso de la ley y que no sea liberado por la justicia | Fuente: RPP

Un nuevo caso de violencia doméstica hacia una mujer se registró en Lima. Patricia Ávila, de 30 años, denunció que fue llevada con engaños a la casa de su expareja, con quien tiene una hija en común. Sin embargo, fue retenida y agredida 15 días en dicha vivienda, en San Juan de Lurigancho.

En primera instancia, las dos personas se reunieron en un punto en común, cerca a sus hogares, a fines de agosto; dicho lugar fue en el cruce de la av. Wiesse con la av. Mariscal Cáceres. El motivo de aquel encuentro fue para discutir acerca de la manutención de la menor.

El hombre, identificado como Raúl Alfredo León Mucha, engañó a la mujer pidiéndole que lo acompañe a su casa para entregarle el dinero para su hija. Él, utilizando su fuerza, agredió a Patricia y la encerró en el segundo piso de su vivienda durante 15 días, a pesar de la presencia de sus familiares, quienes vieron todo lo sucedido.

La Policía Nacional del Perú (PNP) encontró y rescató a la chica, quien se encontraba totalmente llena de golpes y horrorizada por las amenazas de su expareja. Sin embargo, ella no sería la primera víctima; ya que, según contó la persona agredida, León Mucha lo ha hecho antes con otras mujeres.

¿Cómo se salvó?

Patricia contó que su agresor tuvo un descuido y eso le salvó la vida. “Fue cuando de tanto pedirle suplicaciones para poder comunicarme con mi familia o que me dejara ir, él me dijo: “No, tus ojos están verdes, me vas a denunciar”, me prestó su celular para entrar a mi Messenger y poder escribirle a un familiar, la cual es mi cuñada, para que le diga a mi mamá que estoy bien”, sostuvo.

“En ese momento, él se distrae, me tomo una foto y se la reenvío a mi cuñada. Ahí nomás cierro mi Messenger y ella la vio con mi familia, quienes, averiguándose con otras personas, de la cual su exenamorada le dice que Raúl está acostumbrado a golpear a las mujeres y encerrarlas hasta que se sanen. Ni bien se sanan, ya las bota”, añadió.

La familia del hombre fue cómplice y él casi logra engañar a las autoridades. “Quería me sane y sin pruebas sin nada, ya no podía hacer nada. Yo seguía encerrada hasta el día que me rescataron. Mi familia puso denuncia en la Dirincri y el domingo fueron a buscarme a su casa y toda su familia negó que yo seguía ahí”, manifestó.

“Yo estaba encerrada en la casa de sus padres y ese día me escondieron para no gritar, tapándome la boca hasta que los policías se retiren. No fue gasta el martes, que llegaron a ubicarme porque vinieron más personas, más agentes a intervenir”, agregó.

La chica narró que la metieron debajo de una cama, pero un policía subió al cuarto y pudo rescatarla. “Él primero le da un nombre falso. De ahí, da el verdadero y viendo lo angustiado que estaba y también yo empecé a gritar, me ubicaron”, finalizó.

Patricia Ávila lo denunció por secuestro; por lo que, Raúl Alfredo León Mucha está con detención preliminar. Este viernes es la audiencia para determinar si se le pone prisión preventiva, pero de igual manera, ella tiene mucho miedo porque podría quedar en libertad y teme por su vida porque es una persona muy rencorosa.