Seis meses después de que el huracán "Sandy" arrasara buena parte de las zonas costeras de la ciudad, Nueva York no ha cerrado aún las heridas físicas y emocionales, con una reconstrucción sin concluir y muchas familias modestas que sobreviven en condiciones muy difíciles.

"Sandy" llegó a Nueva York en la noche del 29 de octubre pasado con vientos de unos 120 kilómetros por hora y, sobre todo, una enorme avenida de agua potenciada por la marea alta que inundó todas las zonas bajas de una ciudad compuesta sobre todo por islas.

El huracán causó 48 muertos en Nueva York (muchos, ahogados en sus casas) cuando olas de varios metros arrasaron viviendas, comercios e infraestructuras, inundaron los túneles y la red de metro.

Miles de viviendas quedaron destruidas o dañadas gravemente, especialmente en Staten Island y la península de Rockaways (Queens). El tercio sur de Manhattan, partes de Brooklyn, Queens y Staten Island quedaron sin electricidad durante días (en algunos vecindarios, semanas).

Ahora, muchas de las zonas más turísticas de la ciudad, como Battery Park (que sufrió una inundación de cuatro metros de altura) están ya recuperadas y allí "Sandy" sólo es un recuerdo pero, en puntos menos visitados y muy modestos de Queens o Staten Island, la recuperación no ha llegado y la tragedia sigue muy presente.

Aproximadamente 600 familias neoyorquinas que aún siguen sin casa viven alojadas en hoteles pagados por las autoridades, pero este programa concluye el próximo miércoles y aún no tienen a dónde ir.

Por Nueva York y sus alrededores prosiguen las obras de reconstrucción. Se han reparado más de 100 escuelas dañadas y se han retirado decenas de miles de metros cúbicos de escombros.

Pero la línea A de metro no ha podido reabrir todavía en Rockaways. La estación de South Ferry, al extremo sur de Manhattan, abrió parcialmente a comienzos de este mes. En Red Hook (Brooklyn), el supermercado Fairway sufrió daños por valor de 14 millones de dólares y no pudo reabrir hasta marzo, cuatro meses después del huracán.

El acuario de Nueva York (en Brighton Beach, Brooklyn) espera reabrir esta primavera.

Igual ocurre con la Estatua de la Libertad y la vecina isla de Ellis, que integran un parque nacional y que siguen cerradas. Tras varios retrasos, se prevé que reabran el 4 de julio, la fiesta nacional de EE.UU.

EFE