Para Joaquín Leguía la vida es un colorido mundo de flora y fauna,  se refleja en el pedazo de tierra que ve cuidar con amor a los niños que se unen al desafío de proteger la naturaleza en más de 12 regiones urbanas y rurales del Perú y 10 países.   

A través de la Asociación para la Niñez y su Ambiente - ANIA, Joaquín inició una experiencia piloto que lo llevó a crear el “Bosque de Niños” en Boca Amigo, Madre de Dios, donde los adultos dan un pedazo de bosque  a sus hijos para que cultiven y cuiden áreas verdes con el principio: “Para mí, para otros y para la naturaleza”. 

Esta acción se replicó en la ciudad de Acre en Brasil y el departamento Pando, Bolivia. Y al evidenciar que los padres querían ceder lo poco que tenían a sus pequeños como lagunas o huarangos, Leguía decidió aplicar su iniciativa en diversos ecosistemas. También lo llevó a muchos barrios de la ciudad con el nombre “Tierra de Niños”.

Hoy, la iniciativa del ganador del Premio Integración 2007 continúa replicándose y Joaquín se siente muy satisfecho por todo lo logrado. “He visto a niños que tienen dos metros cuadrados de tierra, que lo cuidan con tanto amor y eso ha inspirado muchísimo a otras personas a generar un gran cambio positivo. Empiezan a sembrar en sus hogares con sus papas y luego en sus barrios”, expresa Leguía. 

Redacción: Maritza Cabrera.