Foto: Archivo RPP
En 15 por ciento ha aumentado el número de niños que nacen con deformidades y desarrollan cáncer, en Irak, informa la prensa.

Los neurólogos y ginecólogos consultados señalan que esas deformidades crónicas, que podrían ser consecuencia de los residuos tóxicos dejados por décadas de guerra, incluidos los seis años de la invasión anglo-estadounidense de Irak.

Según los médicos, dichos problemas de salud, como niños nacidos con dos cabezas, con múltiples tumores
o con problemas en el sistema nervioso, no tienen precedentes y, por el momento, tampoco explicación.

Estos casos se han detectado especialmente en la ciudad de Faluya, situada unos 69 kilómetros al oeste de Bagdad.

El número de ingresos hospitalarios por esos motivos se ha incrementado de dos cada quince días hace un año a dos cada día en la actualidad, indica "The Guardian".

Dicho diario afirma que un grupo de doctores y políticos británicos e iraquíes, entre ellos la antigua ministra de Mujeres, Nawal Majeed A-Samarai, han pedido a la ONU que una comisión especial investigue esos defectos infantiles y ayude a limpiar la zona de material tóxico. EFE