Fotografía del presidente saliente Mauricio Macri y el presidente electo Alberto Fernández | Fuente: AFP | Fotógrafo: HO

Escucha el canal de podcast de Las cosas como son en RPP Player.

La imagen del presidente electo de Argentina reunido con el presidente saliente doce horas después del anuncio de los resultados es una buena señal sobre las formas democráticas. Y en política, las formas son también parte del fondo. La situación económica del que fuera el país más rico de América Latina es inquietante porque aumenta la deuda pública y la pobreza, mientras que la mediocre tasa de crecimiento y la alta inflación forman parte de los graves desafíos que Alberto Fernández hereda de Mauricio Macri. La campaña fue áspera y terminó consagrando lo que algunos llaman el eterno retorno del peronismo al poder. De poco habrá servido la revelación de la corrupción que prevaleció bajo el régimen de los Kirchner. El nuevo presidente necesitará de mucho más que de gestos y visitas protocolares para evitar que se acentúe la degradación económica. Sobre todo porque la mayoría en la Cámara de diputados la ha ganado el movimiento que postuló sin éxito a Mauricio Macri. Algunos prevén que la dificultad mayor la tendrá Fernández con su vicepresidenta. Los gestos en Argentina contrastan con la actitud antidemocrática del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien anunció que no saludaría a su nuevo homólogo.

Mientras tanto, en Chile, Sebastián Piñera ha cambiado a los titulares de ocho ministerios, en particular el de Interior y los de Economía y Hacienda. Retomando el tono conciliador que adoptó desde el segundo día de protestas, Piñera afirmó que puesto que el país ha cambiado, también el gobierno debe cambiar. No precisó sin embargo cuál será el contenido de esos cambios, aunque sabemos que deberá corresponder al costo de vida, al régimen de jubilaciones y a los servicios de salud, transporte y educación. En materia de Derechos Humanos, Piñera reiteró su respaldo a la misión de la ONU y afirmó que “si se han cometido atropellos y violaciones, serán sancionados por la Justicia”.

En el Perú los partidos activan sus mecanismos internos para formar las listas de candidatos que deberán ser inscritas a más tardar el 18 de noviembre. El APRA ha vuelto a dar un espectáculo de división que ha enfrentado a sectores sin que resulte fácil saber a qué corresponden. Una interpretación ha sido dada por Ricardo Pinedo, exsecretario de Alan García, quien fulminó: “La actual dirigencia del partido corresponde a los intereses de personas que han hecho negocios con Luis Nava”. Y no se privó de señalar que el expresidente se suicidó para no verse obligado a dar cuentas por los delitos cometidos por Nava y su gente.

Es una buena noticia que el ministro Jorge Meléndez haya renunciado, según él, para evitar que su caso sea usado para criticar al gobierno. La verdad es que se acumularon varias denuncias contra Meléndez y no es razonable que un ministerio social como el MIDIS ofrezca dudas en plena campaña electoral.

Una institución que funciona contra viento y marea es la Superintendencia de Educación Superior, Sunedu. Ayer anunció por primera vez que negaba la licencia de funcionamiento a una universidad pública: la San Luis de Gonzaga de Ica. La lista de faltas es vasta y convincente: ausencia de plan de estudios, de infraestructuras adecuadas, de programas de investigación. Sus 19 000 estudiantes deberán acogerse a un plan para culminar sus estudios en otras universidades.

Esperemos que con la misma independencia actúe el Consejo de Minería, llamado a pronunciarse sobre la Licencia de Construcción del proyecto minero Tía María. La decisión del Consejo sentará un precedente que contribuirá a clarificar sin prejuicios ni presiones un tema decisivo: ¿queremos o no inversiones mineras capaces de satisfacer las exigencias sociales y ambientales?

Las cosas como son

Sepa más:
¿Qué opinas?