Un matrimonio de 88 años superó la COVID-19: “Se echaban de menos, no saben estar separados”

Ingresados en la misma habitación, Guadalupe y José, padres de siete hijos, lograron vencer unidos a la COVID-19, enfermedad que ha dejado 637 muertos en las últimas 24 horas en España. 

Este lunes España registró la cuarta jornada consecutiva de descenso en los decesos y la cifra más baja en trece días | Fuente: Flickr

José Prieto y Guadalupe Matas se conocieron hace 70 años. Él se subió a una mula para llamar su atención, sin saber que esta daría un movimiento brusco y saldría disparado. La mula era de Guadalupe. Se casaron en 1955 y para el 1971 ya eran padres de siete niñas, quienes han tenido el alma en vilo hasta el pasado 30 de marzo, día en el que sus padres salieron juntos del hospital tras vencer al COVID-19.

Guadalupe y José tienen 88 años y han superado la enfermedad en una franja de edad en la que el nuevo coronavirus tiene una letalidad del 22,2% en España. José, además sufrió un ictus en el 2012 que le dejó graves secuelas, y fue el primero en empezar a toser más de lo habitual. Una de sus hijas lo llevó al médico y este le recetó antibióticos, pero la fiebre y los dolores de cabeza continuaron. Ingresado al hospital de la Cruz Roja de Madrid, dio positivo al COVID-19.

Guadalupe se fue a vivir a la casa de una de sus hijas en Madrid, pero allá empezó a tener los mismos síntomas que José, y tras dar positivo en el test de coronavirus, fue ingresada en el mismo hospital que su esposo, pero en diferentes plantas. “Se echaban de menos, no saben estar separados. Mi padre, sobre todo. Mi padre es muy mimoso, la necesita a ella con él”, cuenta una de sus hijas al diario El País y revela que fue José quien pidió pasar la cuarentena en la misma habitación que su esposa. El doctor finalmente accedió a su petición.

“Son matrimonios que llevan toda la vida juntos, saben que el otro está mal y ni se preocupa de sí mismo, solo le importa cómo estará el otro, y no saberlo le desespera. Nuestra política es reunirlos siempre y cuando su estado de salud, dentro de la enfermedad, no comporte riesgos. En este caso, Guadalupe estaba mejor y más activa que José, que estaba más enfermo”, comentó el doctor Jesús Lacassa. Cuando Guadalupe se recuperó del virus, no quiso abandonar el hospital sin su esposo.

VOLVER A CASA LIBRE DEL VIRUS

La responsable de Geriatría del Hospital de la Cruz Roja, Javier Gómez Pavón, asegura que las personas curadas del COVID-19 vuelven al entorno familiar con más fuerza y alegría. En los últimos días, su centro ha dado de alta a decenas de adultos mayores, entre ellos Guadalupe y José.

A pesar de que sus hijos pensaban que ambos no saldrían de esta prueba (sobre todo por la salud de José), ambos lograron lo impensado. “Se puede, claro que se puede. La mayoría puede”, dice su hija Rosi.

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