ITALIA CORONAVIRUS SURF
"Hoy las olas no eran increíbles, pero quizás haya sido una de las sesiones más bonitas de mi vida", señaló a AFPTV Piero Capannini en la playa de Ladispoli, cerca de Roma. | Fuente: AFP

Paso a paso, los italianos recuperan la libertad de la que han estado privados durante los dos meses de confinamiento. Esta semana el viento se levantó en la costa mediterránea y los surfistas pudieron volver a sacar sus tablas. "Hoy las olas no eran increíbles, pero quizás haya sido una de las sesiones más bonitas de mi vida", señaló a AFPTV Piero Capannini en la playa de Ladispoli, cerca de Roma, uno de los principales centros de surf italianos.

"Una de las más bellas sensaciones fue tocar la arena con los pies, antes incluso de entrar en el agua. Fue realmente algo importante. A continuación, poder meterse y estar en las olas, me dio la impresión de que era la primera vez", añadió.

Con la puesta de sol y un viento que mueve las palmeras a lo largo e la playa, los apasionados no se hubieran perdido este momento por nada del mundo. La mayor parte de las playas siguen cerradas en Italia, pero de forma local las autoridades pueden dar el visto bueno a reaperturas, como ocurrió en Ladispoli el 4 de mayo.

Con la puesta de sol y un viento que mueve las palmeras a lo largo e la playa, los apasionados no se hubieran perdido este momento por nada del mundo.
Con la puesta de sol y un viento que mueve las palmeras a lo largo e la playa, los apasionados no se hubieran perdido este momento por nada del mundo. | Fuente: AFP

"Es seguro que este tiempo no ha sido fácil para nadie", explica Roberto D'Amico, uno de los pocos surfistas profesionales italianos. Consciente de que "el surf no era una prioridad en el momento", los especialistas de esta modalidad han tenido que "respetar las reglas, dos meses encerrados en casa". "Ahora nos han dado la libertad de regresar y respirar un poco de aire fresco marino", añadió.

Cuando Ladispoli reabrió sus playas, D'Amico hizo un llamamiento a través de Facebok, pidiendo a los surfistas respetar la distancia física y recordando que existía la posibilidad de un nuevo cierre, si no se respetaban las reglas. "Incluso aunque las olas no sean increíbles, estamos todos en el agua, lo que muestra hasta qué punto es importante para nosotros poder volver y ponernos el traje, aunque haga frío", señaló Fabrizio Cimini, profesor de surf.

"Increíble... Tras dos meses, es casi imposible de describir... Cuando ves a toda esta gente aquí, te sientes como con tu familia. Es muy agradable. Quiero continuar haciendo surf siempre, cada día, como antes", añadió otro apasionado, Giorgio Fiorilli.

(Con información de AFP)