Al menos 73% de la composición de los seres humanos está formado por la explosión de estrellas masivas. | Fuente: NASA Chandra X-ray Observatory

Si no fuera por las estrellas que explotan, se fusionan y colapsan en el espacio no existiríamos. “Tú eres una estrella”, dice el Observatorio Chandra de Rayos X de la NASA

"El nitrógeno en nuestro ADN, el calcio en nuestros dientes, el hierro en nuestra sangre, el carbono en nuestras tartas de manzana se hicieron en el interior de las estrellas colapsadas. Estamos hechos de materia estelar", dijo una vez el científico Carl Sagan en la serie Cosmos

Para saber más sobre la relación entre el ser humano y el universo, el Observatorio Chandra de Rayos X compartió una imagen en la que indica que:

73% de los átomos del cuerpo humano provienen de la explosión de estrellas masivas

16,5%
del ser humano es producto de la muerte de estrellas de baja masa

9,5%
de los átomos humanos llegaron de la fusión del Big Bang, la gran explosión que creó el universo. 

1% de los átomos del ser humano son parte de la explosión de enanas blancas

De hecho, cerca del 99% de nuestro cuerpo está hecho de cuatro elementos químicos: carbonohidrógenooxígeno y nitrógeno. Siendo el oxígeno el que más abunda con un apróximado de 65% y seguido por el carbono que ocupa un poco más del 19%.

¿Pero cómo es que somos estrellas?

“Una estrella se forma cuando una gran cantidad de gas, fundamentalmente hidrógeno, empieza a colapsar sobre sí mismo debido a su atracción gravitatoria”, dice Stephen Hawking en su libro La teoría del todoHidrógeno es el elemento número 1 de la tabla periódica porque es el más básico dentro del universo y el que abunda.

Cuando el gas se contrae, los átomos colisionan entre sí con mayor frecuencia y con mayor velocidad, esto hace que el gas se caliente a temperaturas tan grandes que cuando los átomos de hidrógeno ya no reboten, se fusionarán para formar helio, el segundo elemento de la tabla periódica. El brillo de las estrellas es el calor liberado por esta reacción. 

A inicios del siglo XX, el científico indio Subrahmanyan Chandrasekhar fue quien calculó el tamaño necesario para que una estrella explote o se mantenga  contra su propia gravedad. Dicha masa es conocida como el límite de Chandrasekhar. Por él es que el observatorio de rayos x adopta el nombre.

En la foto un modelo a escala del observatorio Chandra de rayos-X. Este lleva el nombre del científico indio Subrahmanyan Chandrasekhar. | Fuente: NASA

Un poco de química

El óxigeno (O) es el elemento más abundante en el cuerpo humano, junto al magnesio (Mg) y al sodio (Na) son el resultado de gigantescas explosiones de estrellas masivas que son conocidas como supernovas, que ocurren al final de la vida de una estrella, cuando se queda sin combustible (hidrógeno) o cuando acumulan demasiada materia.

El carbono (C), presente en la vida del ser humano,  y el nitrógeno (N), presente en las plantas y animales, existen principalmente gracias a las estrellas de baja masa que terminan sus vidas como enanas blancas .

Los elementos más extraños son el boro (B) y berilio (Be), y algunos isótopos de litio (Li) son únicos en sus orígenes, porque fueron el resultado de partículas de alta energía llamadas rayos cósmicos que al chocar con ciertos átomos dan lugar a estos nuevos elementos. Estos rayos cósmicos se acercan a la vía láctea a una velocidad cercana a la de luz.

Las galaxias son formaciones de estrellas, cuerpos celestes y materia cósmica concentradas por la gravedad de sus masas, | Fuente: NASA Chandra X-ray Observatory
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