Una adolescente de nombre Zainab Hosni fue mutilada, despellejada y decapitada en una cárcel sitia, convirtiéndose este en el primer caso en el que una mujer sufre los sucesos mencionados, así lo denunció la Amnistía Internacional (AI).

La joven de 18 años fue secuestrada durante el mes de julio por hombres de quienes se sospecha pertenecen a las fuerzas de seguridad siria. Se especula que ella fue víctima del hecho como forma de presionar a su hermano Mohammad Deeb Hosni de 27 años, quien había organizado protestas en Homs desde el comienzo de las manifestaciones

Según la nota, la familia encontró a Zainab cuando acudió a la morgue para identificar el cuerpo del hermano de ésta, Mohammad, que también había sido arrestado y al parecer torturado mientras permanecía detenido en una prisión siria, reporta la agencia EFE.

"Este puede ser uno de los casos de muerte en detención más preocupante que hayamos visto hasta ahora", señaló Philip Luther, subdirector de Oriente Medio y Norte de África de AI, según la referencia agencia.

Cuando la madre de los jóvenes acudió al hospital militar en donde estaban los cuerpos de sus hijos, recibió la petición de firmar un documento en el que se afirmaba que ambos habían sido secuestrados por un grupo armado que los mató.

"El aumento de los informes de gente que muere en la cárcel aporta más pruebas de los delitos contra la humanidad y debería estimular al Consejo de Seguridad de la ONU para que remita la situación en Siria al Tribunal Penal Internacional", afirmó Luther de acuerdo a la agencia de noticias.