El Gobierno de EE.UU. señaló hoy que está "profundamente decepcionado" por la no inclusión del contratista estadounidense Alan Gross, preso en La Habana, en la lista de 86 extranjeros que serán liberados próximamente por el Gobierno de Cuba.

"Deploramos el hecho de que el Gobierno cubano haya decidido no tomar esta oportunidad para ampliar la liberación humanitaria al señor Gross en esta época navideña", dijo el portavoz adjunto del Departamento de Estado de EE.UU., Mark Toner, en un comunicado.

Toner hizo hincapié en la "deteriorada salud" de Gross, condenado a 15 años de prisión en Cuba, y pidió al Gobierno cubano que ponga fin a la "difícil situación" que desde hace tiempo vive la familia del contratista.

"Seguimos pidiendo a las autoridades cubanas que liberen a Alan Gross y lo devuelvan a su familia", concluyó el portavoz.

Saber que las autoridades cubanas "han dejado pasar una vez más la oportunidad de liberar a Alan por razones humanitarias es devastador. Nuestra familia tiene el corazón roto", expresó poco antes Judy Gross, la esposa del contratista, en un comunicado enviado a varios medios, entre ellos Efe.

Judy remarcó que su marido, de 62 años, "ha perdido 45 kilos en cautiverio, está cada vez más débil mentalmente y deprimido, y está perdiendo toda esperanza de volver a ver a su madre".

También expresó su miedo al "impacto" que pueda tener tanto en Alan como en su madre la noticia de que no está en la lista de excarcelados.

"Vuelvo a pedir al presidente (cubano), Raúl Castro, que muestre compasión por la situación de nuestra familia y libere a Alan", clamó Judy.

Castro anunció este viernes en un discurso ante la Asamblea Nacional que su Gobierno ejecutará la excarcelación anticipada de 86 extranjeros de 25 países condenados por delitos cometidos en la isla, entre ellos 13 mujeres.

Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba precisaron a Efe que entre esos beneficiados no se encuentra Gross, cuyo caso constituye actualmente uno de los principales escollos políticos entre La Habana y Washington.

El contratista fue detenido en diciembre de 2009 en la isla por distribuir tecnología de comunicaciones a una comunidad judía y en marzo pasado un tribunal de La Habana lo condenó a 15 años de cárcel por planes subversivos contra Cuba.

Washington ha insistido en pedir la liberación del contratista, mientras el expresidente estadounidense Jimmy Carter y líderes religiosos de EE.UU. han apelado a un gesto humanitario de Cuba, dada la salud de Gross y las enfermedades que padecen su madre y su hija.

EFE