EE.UU. insta a Irán a permitir que su pueblo se manifieste pacíficamente

´Gobierno iraní ha declarado ilegal para los iraníes lo que calificó de noble para los egipcios´, señaló consejero de Seguridad Nacional de EEUU, Tom Donilon.
Referencial

EE.UU. criticó hoy a Irán por calificar de victoria para el pueblo egipcio la renuncia del presidente Hosni Mubarak pero no permitir que su propio pueblo se manifieste pacíficamente, por lo que instó a Teherán a los iraníes ese derecho.

"Al anunciar que no permitirá protestas de la oposición, el Gobierno iraní ha declarado ilegal para los iraníes lo que ha calificado de noble para los egipcios", señaló el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tom Donilon, en un comunicado.

"Instamos al Gobierno de Irán a permitir a los iraníes el derecho universal de reunirse, manifestarse y expresarse pacíficamente, el mismo que está siendo ejercido en El Cairo", recalcó.

El portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, calificó el viernes en declaraciones divulgadas por la televisión oficial iraní en árabe Al-Alam, de "gran victoria para el pueblo egipcio" la entrega del poder por parte de Hosni Mubarak a las Fuerzas Armadas.

"La conquista de las aspiraciones de la gran nación egipcia frente a la resistencia y la persistencia de unos responsables que dependían de las grandes potencias es una gran victoria", afirmó.

"Confiamos en que se continúe por este camino y todas las demandas del pueblo egipcio se puedan materializar", agregó.

Irán y Egipto rompieron sus relaciones diplomáticas en 1979, tras el triunfo de la revolución que destronó al último Sha de Persia, el pro occidental Mohamad Reza Pahleví.

Aún así, el régimen iraní ha apoyado desde el principio el alzamiento popular en este país, que entiende como una "oleada de despertar islámico" y un debilitamiento de la influencia de Estados Unidos.

Sin embargo, Teherán olvida que hace un año y medio reprimió con extrema violencia un movimiento popular de protesta similar en contra de la polémica reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad.

En junio de 2009, nada más conocerse el resultado, cientos de miles de personas salieron a la calle para apoyar la denuncia de la oposición de que los comicios habían sido amañados.

En la represión perdieron la vida al menos una treintena de personas, según cifras oficiales, número que subiría a más de 70 de acuerdo con el cómputo de los opositores.

Además, miles de iraníes fueron detenidos y más de un centenar han sido condenados a diferentes penas de cárcel e incluso a la horca acusados de conspirar con fuerzas extranjeras para derrocar el régimen.

Desde entonces, el país está dividido social y políticamente, con la oposición acallada, a la que ni siquiera se le ha concedido permiso para manifestarse el próximo lunes en favor de Egipto y Túnez.

EFE