El Estado Británico adquiere el archivo personal de J.G. Ballard

El Consejo de Museos, Bibliotecas y Archivos del Reino Unido informó que guardará el archivo del escritor en la British Library con consideración de ´tesoro cultural´.
Foto: Referencial
El archivo personal de J.G. Ballard, uno de los escritores británicos más visionarios y populares del siglo XX, ha sido adquirido por el Estado británico, que lo guardará en la British Library con consideración de "tesoro cultural".

El Consejo de Museos, Bibliotecas y Archivos (MLA) del Reino Unido informó de la compra del archivo del autor de ficción, que predijo en su obra los atentados terroristas contra turistas, la obsesión social con la tecnología y el derretimiento de los polos.

Famoso por su visiones de sociedades caóticas, en el extremo contrario del ideario utópico, Ballard (1930-2009) fue un escritor provocativo y original, y su legado incluye obras tan icónicas como "El Imperio del Sol" y "Crash", convertidas en filmes de gran éxito.

La aparición de los archivos ha sorprendido porque en una entrevista en 1982, el autor manifestó: "no hay archivos de Ballard. Nunca guardo cartas, críticas o material de investigación. Cada página que escribo es un comienzo desde cero".

Pero ahora se conoce que antes de su muerte Ballard nombró a sus hijas albaceas de su obra y de su testamento, y les informó del lugar de su casa donde guardaba sus manuscritos, expresándoles su deseo de que estuvieran en la British Library.

El archivo se compone de manuscritos, cuadernos de notas, cartas, fotografías y recuerdos, que cubren un periodo de medio siglo y recogen los trabajos de toda su vida literaria, desde "El mundo sumergido" (1962) hasta "Milagros de la vida" (2008).

El material más importante consiste en los manuscritos originales de los libros de Ballard, que escribía sus obras en folios por una sola cara, en una primera versión con numerosas correcciones, comentarios, tachones, versiones distintas y elementos añadidos.

Por ejemplo, el manuscrito de "El Imperio del Sol", obra que publicó en 1984 y que recoge los recuerdos de su internamiento junto a su familia en un campo de concentración japonés en China durante la II Guerra Mundial, consta de 840 folios numerados y contiene exhaustivas correcciones y versiones alternativas.

El archivo incluye asimismo la transcripción realizada con máquina de escribir, acompañada de observaciones de la editorial, lo que supone una importante herramienta de trabajo para los investigadores sobre cómo se gestó la obra más leída de Ballard.

El archivo ocupa ya 12 metros de una de las estanterías de la British Library y podrá ser consultado a partir del verano de 2011.

La correspondencia representa una importante parte del archivo.

Ballard guardó copias de las cartas que enviaba y las misivas que recibió en sus comunicaciones con algunos otros autores contemporáneos como Michael Moorcock, Iain Sinclair y Will Self.

El MLA informó de que también hay dos cartas de su esposa Mary y a su hermana Margaret, que ofrecen una visión de su vida marital y de la evolución e inquietudes generados por sus primeros escritos.

Pero la mayor parte de copias son de cartas que envió a periodistas, investigadores y estudiantes que le escribían con preguntas acerca de su trabajo y a las que, según los responsables del archivo, "respondía con cortesía y gran generosidad".

Se trata de cartas largas y reflexivas, que permiten conocer los puntos de vista de Ballard sobre arte, cine y política.

Las hijas de Ballard expresaron su satisfacción por el acuerdo con el Estado británico: "estamos encantadas de que el archivo tenga su lugar en la British Library, tal y como él hubiera deseado, y de que vaya a estar a disposición del público en general".

"Esperamos que el público visite y lea sus manuscritos, cuadernos de notas, cartas y más, sabiendo que estos materiales serán cuidados a perpetuidad por la British Library", añadieron.

J.G. Ballard nació en Shangai (China) en 1930 de padres ingleses. Tras la contienda, la familia se trasladó al Reino Unido, donde el escritor estudió medicina en la Universidad de Cambridge.

No terminó la carrera y empezó a trabajar como redactor en un periódico técnico y como portero del Covent Garden, antes de incorporarse a la Fuerza Aérea Real (RAF) en Canadá, como piloto.

Una vez licenciado, trabajó durante seis años como adjunto a la dirección de una revista científica, para pasar más tarde a dedicarse por completo a la literatura.


EFE