Las adolescentes son las que más acosan y, a la vez, las más perseguidas en Internet en España, según los datos de un estudio presentado en Madrid, que advierte de que el 60% de las víctimas del acoso escolar "on line" son chicas y de que también son ellas las que más acosan.

Coincidiendo con el Día Europeo de Internet Seguro, se ha lanzado en España una campaña de concienciación sobre cómo disfrutar sin riesgos del uso de Internet, promovida por Microsoft Ibérica en colaboración con la Comisión Europea y la Asociación Española de Pediatría (AEP), entre otras organizaciones.

Las redes sociales en Internet son un fenómeno emergente, que actualmente atrae a casi 42 millones de usuarios en Europa, y se espera que en 2012 sean más de cien millones.

Desde la página "www.protegeatushijos.com" se tendrá acceso gratuito a todo el material educativo y formativo seleccionado para esta campaña, y también a fin de colaborar con los padres en la protección de sus hijos, Microsoft ofrece el sitio "www.microsoft.com/spain/protect".

Algunos de los mensajes lanzados a los jóvenes cibernautas como parte de esta campaña han sido: desconfía de quienes quieran conocer demasiados detalles sobre tu vida; no des información ni de ti ni de tu familia; si recibes cosas raras o desagradables "on line" no continúes "investigando".

Y recomendaciones como: informa siempre a tus padres de nuevas personas con quienes quieras quedar tras conocerlas en Internet.

Los casos de acoso escolar "on line" o por teléfono móvil son ya el 20% de las denuncias recibidas por la asociación española Protégeles, que abarca a adolescentes de entre 13 y 14 años, mientras que hace dos años ese tipo de quejas era sólo el 1 por ciento del total.

Según la asociación, el acoso escolar "on line" suele comenzar después de que alguien de la clase "cuelga" insultos o críticas contra algún compañero, lo que propicia una cadena de ellos por parte de otros alumnos, hasta que la víctima, sus padres o los profesores dan la voz de alarma sobre la situación.

Otra forma de acosar al estudiante es mediante imágenes de la víctima "colgadas" en Internet, captadas con la cámara de un teléfono móvil.

El chico o la chica es atacado no sólo por sus compañeros, sino también por otros adolescentes que ni siquiera lo conocen, y que le insultan incluso con mensajes al teléfono móvil, cuyo número ha sido difundido antes en la red por alguno de los agresores.

El ciberbullying, según los expertos, multiplica los efectos del acoso escolar tradicional, ya que empuja a la víctima a escenarios "on line" de gran aforo, en donde decenas de personas pueden animarse a decir "barbaridades", lo que amplía la publicidad de la agresión, mientras no se le ponga freno.

Según los datos facilitados por la Asociación Protégeles, sólo se dispone de la identidad del 30 por ciento de los agresores de ciberbullying, bien por rastreos en Internet por orden judicial, bien porque los culpables se delatan; y de ese porcentaje, sólo una tercera parte de los agresores son chicos; el resto, chicas.

EFE