El FBI abusó de su autoridad al investigar grupos de izquierda en Estados Unidos tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, y luego engañó al Congreso sobre sus acciones, indicó el lunes un informe del inspector general del Departamento de Justicia.

El FBI hizo un uso indebido de la carátula "terrorismo" para investigar a varios grupos de activistas en el país desde 2001 a 2006, entre ellos a Greenpeace, a Personas por el Trato Ético de los Animales y al pacifista Thomas Merton Center, indicó el reporte.

El informe, encargado por el Congreso hace cuatro años, señaló que el FBI clasificó estas investigaciones como "casos de terrorismo interno", pero tenía poco para sustentar esa hipótesis.

También dijo que el FBI se basó en los "posibles delitos", como allanamiento y vandalismo "que podrían haber sido clasificados de manera diferente".

El informe también reveló que el FBI "hizo declaraciones falsas y engañosas al Congreso" sobre las investigaciones, entre ellas la vigilancia de una manifestación contra la guerra, y dijo que el FBI debería revisar si "se justificaba la acción administrativa o de otro tipo".

El inspector general concluyó que se trató de una serie de casos concretos y no de una política amplia.

"La evidencia no indica que el FBI dirigió ninguno de los grupos de investigación basado en actividades de la Primera Enmienda" o creencias de expresión política, según el informe.

"Llegamos a la conclusión de que, en varios casos, el argumento del FBI era débil y, de hecho, en varios casos hubo pocos indicios de algún posible delito federal en contraposición a la delincuencia local".

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (en inglés, ACLU) dijo que el informe demuestra que el FBI "espió indebidamente a activistas estadounidenses que participan en actividades protegidas por la Primera Enmienda y tergiversó desobediencia civil no violenta por terrorismo".

El asesor de ACLU, Michael German, dijo que el FBI "tiene una larga historia de abuso de sus poderes nacionales de vigilancia de seguridad, que se remonta a la campaña de desprestigio emprendida por el gobierno estadounidense contra el doctor Martin Luther King".

"Todos corremos peligro de ser espiados y ser agregados a las listas de vigilancia de terroristas por no hacer nada más que asistir a una manifestación o sostener un cartel".

AFP