Cifras de la Organización Mundial de la Salud señalan que una de cada tres mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia física o sexual, en muchos casos en manos de sus parejas. | Fuente: Getty

En la cárcel de Villahermosa en Cali, Colombia, hay unos 130 presos por violencia intrafamiliar y feminicidio. Una porción de estos presos participa en un taller donde hablan y reflexionan sobre la idea de masculinidad y buscan cambiar sus actitudes violentas. En un video de la BBC, algunos presos exponen qué han aprendido y reflexionan sobre su actuar el día en que cometieron su crimen.

“Quería matarla”. Robinson Díez comparte su testimonio acerca del crimen que cometió y admite su culpabilidad de los hechos. Este hombre fue condenado por violencia intrafamiliar y fue condenado a cinco años de cárcel. Actualmente ya ha cumplido con tres años y medio de prisión.

Reconoce culpa. "Cierto día la encontré en un lugar donde no tenía que verla y yo le tiré a quitar la vida con un destornillador", cuenta. Añade que la fortuna hizo que un policía llegara y lograra detenerlo a tiempo. "Gracias a mi Dios la vida de ella salió ilesa", dice aliviado y aclara: "Reconozco verdaderamente que el culpable fui yo".

Dueño. Su pareja quería dejarlo pues ya no quiero soportar más años con Diez que estaba todo el tiempo fuera de su casa, con otras mujeres y que solo volviera a casa a buscar comida y que le levara la ropa. Pero Díez no aceptaba que lo dejara: "Yo quería que fuera mía hasta que envejeciéramos, me creí dueño de ella, era de los que decía que si ella no era para mí no era para nadie, pero resulta que me equivoqué".

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