El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, reconoció legalmente al hijo de casi dos años que concibió cuando aún era obispo, la jerarquía eclesiástica pidió perdón por sus "pecados", mientras la oposición renovó sus críticas por haber ocultado el hecho.

"Lugo ha roto su compromiso eclesial, por una parte, y su compromiso con el pueblo, por otra", afirmó el legislador José López Chávez en una de las encendidas críticas que tuvieron como blanco al jefe de Estado durante la sesión de la Cámara de Diputados.

El diputado, del Partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), tercera fuerza política del país, dijo que la situación que envuelve al gobernante no se ajusta con "la vida sana, consagrada a Dios, que ha vendido durante su campaña política".

Por su parte, Carlos Soler, del minoritario Partido Patria Querida (PPQ), advirtió que el ex obispo se expone a un juicio político, ya que durante su campaña rechazó varias veces la paternidad que le atribuyeron sus adversarios y lamentó que algunos oficialistas calificaran de "valiente" la actitud del mandatario.

En el mismo sentido se pronunció el senador del PPQ, Miguel Carrizosa, quien señaló que Lugo "debería decir de una buena vez la cantidad de hijos que tiene, de modo a que no haya más dudas al respecto".

En tanto, Marcos Fariña, abogado del presidente, realizó el trámite de reconocimiento en la oficina asuncena del Registro Civil donde el menor Guillermo Armindo Carrillo había sido inscrito por su madre, Viviana Carrillo Cañete.

"Lo que se está haciendo es el reconocimiento por parte del señor Lugo de que Guillermo Armindo es su hijo. El trámite de la adición de apellido iría en un juicio", explicó a periodistas el director del Registro Civil, Oscar Víctor Benítez.

Asimismo, el abogado de Lugo anunció que el gobernante solicitará la restitución de parte de su sueldo, que en su totalidad lo había donado a obras sociales, para solventar la pensión alimentaria del niño.

La remuneración del jefe de Estado paraguayo es de 15.980.000 guaraníes (unos 3.200 dólares) y desde la asunción de Lugo, el 15 de agosto de 2008, ha sido destinada al Instituto Nacional del Indígena (INDI).

Guillermo Armindo nació el 4 de mayo del 2007, cinco meses después de que Lugo renunciara a su estado clerical, el 21 de diciembre del 2006, para lanzarse a la arena política. En ese entonces era obispo emérito de San Pedro.

El escándalo motivó hoy un pronunciamiento de la Iglesia católica, que pidió perdón, a través del Consejo Episcopal Permanente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), por los "pecados" de sus miembros y exhortó a orar para que se mantengan "fieles a la misión sacerdotal".

EFE