La fuerte tormenta de nieve que azota desde el viernes el área de Washington en Estados Unidos ha dejado paralizada la capital, y viene ocasinando al menos dos muertos y numerosos accidentes.

Las autoridades han declarado respectivos estados de emergencia en la capital estadounidense y los estados vecinos de Virginia, Maryland, Delaware y Virginia Occidental.

La tormenta de nieve, que podría ser la más fuerte de las últimas décadas en la región y que se prolongará hasta la noche de hoy, ha causado ya numerosos accidentes de tráfico y caídas de árboles.

El servicio de autobuses se encuentra suspendido y los aeropuertos están cerrados. El sistema de Metro ha dejado de operar en las estaciones no subterráneas.

Algunos hospitales en áreas periféricas han pedido voluntarios propietarios de vehículos todoterreno para que transporten a médicos y enfermeras.

Las autoridades han instado a los ciudadanos a no desplazarse a menos que sea por razones de necesidad urgente, para no interferir en los trabajos de los equipos de limpieza y asistencia.

Hasta el momento, la nieve ha causado la muerte de dos personas, un padre y un hijo atropellados en Virginia por un tractor que resbaló después de que las víctimas se detuvieran a ayudar a otro automovilista.

Las empresas eléctricas han indicado que 200 mil personas se encuentran sin fluido eléctrico en Washington y los estados que le rodean y el número podría crecer en las próximas horas debido al efecto del viento y la acumulación de nieve en el tendido.

Hasta el momento han caído entre 28 y 50 centímetros de nieve en el área y se espera que para cuando concluya la tormenta esa cifra pueda haber superado los 70 centímetros en diversos puntos.

EFE