Foto EFE
Personas armadas no identificadas tirotearon y lanzaron granadas de fragmentación contra varios cuarteles de la Policía en el estado de Guerrero, sur de México, informó hoy la Secretaría de Seguridad Pública estatal.

Uno de los primeros ataques ocurridos esta madrugada fue contra la caseta de la Policía Federal de La Venta en la autopista del sol en el puerto de Acapulco, donde individuos desconocidos que viajaban en dos vehículos lanzaron dos granadas que dañaron automóviles policiales, aunque sin afectar al personal que se hallaba ahí.

Elementos del Ejército y de la Policía del estado llegaron al lugar para resguardar las instalaciones y vigilar los alrededores.

Por otro lado, en el municipio de Tecpan de Galeana, en la Costa Grande, a 30 kilómetros de Zihuatanejo, dispararon una ráfaga y lanzaron dos granadas contra las instalaciones y vehículos de la Policía Federal Preventiva, dañando dos vehículos oficiales, sin causar daño a personal de guardia.

Asimismo, en el cuartel de la Policía Estatal de Cayaquitos, en el mismo municipio de Tecpan de Galeana, otros individuos lanzaron dos granadas y una ráfaga de fusil automático contra dichas instalaciones desde dos vehículos en marcha, agresión que fue repelida por el personal de la Policía Estatal.

Aunque se desconoce el móvil de los atentados, las corporaciones se encuentran en alerta en todo el estado ante la posibilidad de nuevos ataques.

Las autoridades no han informado sobre la identidad de los atacantes, y ninguno de los grupos del crimen organizado se ha adjudicado los atentados.

El viernes, en el puerto de Lázaro Cárdenas, las autoridades ministeriales solicitaron el apoyo de la Secretaría de Marina, para que expertos en explosivos hicieran explotar las granadas que fueron lanzadas en las inmediaciones del lugar y que no estallaron.

El atentado se produjo contra una caseta de Policía cercana y donde los tres policías que se encontraban salieron ilesos.

En días pasados, la Secretaría de Seguridad Pública informó que en octubre en Guerrero hubo 121 asesinatos, de los cuales 75 son del crimen organizado y 30 de ellos tenían la firma de "El Jefe de Jefes".

Con este apodo se conoce a uno de los principales capos del narcotráfico que opera en ese estado. Aunque aún no ha sido identificado, se piensa que corresponde a Arturo Beltrán Leyva, que con su familia conforma un grupo criminal escindido del cartel de Sinaloa. EFE