El fuego, que está carbonizando centenares de hectáreas de bosques y terrenos cultivados en Grecia, ha comenzado a quemar la reserva forestal de Dadia, en el norte del país, considerada uno de los biotopos más importantes del planeta.

Según un comunicado de la Protección Civil publicado hoy en Atenas, el incendio fuera de control en Evros, que en los últimos cuatro días ha arrasado con más de 750 de hectáreas de bosques y cultivos, se está convirtiendo en una gran catástrofe ecológica.

Y es que las llamas, alimentadas por fuertes vientos, han consumido ya una superficie de cerca del diez por ciento de la reserva de Dadia, donde anidan 36 de las 38 especies europeas de aves de presa.

Las llamas han consumido vastos terrenos de robles centenarios, pinos, ha carbonizado millares de animales y rebaños, según las fuentes.

En las operaciones de extinción, en la región limítrofe con Turquía, participan dos aviones cisternas de España y otros dos de Francia, además de más de 200 bomberos griegos con 68 vehículos, ocho aviones y dos helicópteros, apoyados por centenares de voluntarios.

La Protección Civil ha anunciado que la situación permanecerá crítica al menos durante las próximas 48 horas, ya que los pronósticos presagian fuertes vientos.

Mientras tanto, un tribunal de la zona ha condenado hoy en primera instancia a cinco años de prisión y a una multa de 20.000 euros a un agricultor de 49 años, tras considerar que el tubo de escape de su automóvil provocó el incendio.

Tras presentar un recurso de apelación, el condenado ha quedado en libertad condicional.

Por otro lado, seguía este sábado en pleno desarrollo el incendio en la zona montañosa del centro del Peloponeso, donde ayer se evacuaron tres pueblos, y cuyas llamas han consumido más de 100 hectáreas.

Los más de 45 bomberos, con 20 vehículos y dos aviones, que participan en las labores de su extinción han logrado contener las llamas justo ante las puertas del pueblo Pápari, donde se han quemado tres casas, según mostró la televisión pública NET.

Con igual fuerza siguen los focos de fuego de Gavrólimni, en Lepanto, donde operan 32 bomberos con 16 vehículos y tres aviones, en Malandrino de Fokida, y en Mesolongi, todos en la Grecia Central, así como en la isla de Zakynthos (Zante).

En total, otros 22 focos se han registrado en las últimas 24 horas y están "en desarrollo" en todo el país, según el comunicado del cuartel general de los bomberos.

Los bomberos han logrado controlar el incendio que quemó ayer ocho hectáreas del pulmón natural de Tesalónica, la segunda ciudad del país, donde siguen operando solo cuatro vehículos para extinguir los últimos focos. EFE