Grupos indígenas de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú rechazaron los derechos de propiedad intelectual de las farmacéuticas porque "se enriquecen" a costa de la salud y proclamaron la defensa de sus plantas medicinales y su conocimiento ancestral sobre las mismas ante la amenaza de que sean patentados.

Dirigentes de varios pueblos indígenas realizaron una reunión en la localidad de Vinto, en la región boliviana central de Cochabamba, que fue clausurada hoy por el presidente del país, Evo Morales, y el ministro de Exteriores, David Choquehuanca.

"Las patentes en la medicina son como patentar la muerte o la vida, o patentar las enfermedades", dijo Morales al sostener que se violan los derechos humanos cuando una empresa puede decidir cuántos medicamentos deben producirse o para quienes deben ser.

El gobernante insistió en que las patentes son la "peor forma de atentar contra la vida", en tanto que Choquehuanca sostuvo que las trasnacionales del sector son protegidas por las patentes y "se enriquecen con la salud de los pueblos".

Como ejemplo, el ministro dijo que la vacuna contra la gripe A se producirá en un laboratorio estadounidense que ya ha vendido un 90 por ciento de su futura producción a los países ricos, en tanto que los pobres de la región no tendrán acceso a ellos.

Choquehuanca protestó porque los laboratorios que producen la vacuna contra la gripe A, no solo no venderán el medicamento a los países pobres, sino que además impedirán fabricarlo en naciones como Argentina o Brasil que tienen laboratorios para hacerlo.

Las conclusiones de la cita, leídas por un dirigente peruano, señalan además que "el conocimiento y sabiduría milenaria" de los pueblos indígenas sobre plantas medicinales son colectivos y no pueden ser comerciados en beneficio de trasnacionales.

El documento acordado también rechaza las negociaciones de tratados comerciales entre los países andinos con EE.UU. y la Unión Europea porque abordan los temas de la propiedad intelectual, una posición crítica similar a la que tiene el Gobierno de Morales.

EFE