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Varios centenares de inmigrantes celebraron frente a la Casa Blanca el bloqueo parcial de la ley de Arizona y pidieron al presidente Barack Obama que no retrase más el debate sobre la reforma migratoria.

Los inmigrantes celebraron la "pequeña batalla" ganada a la ley de inmigración de Arizona coincidiendo con una manifestación en la que cientos de niños de todo el país, hijos de inmigrantes, pidieron al presidente Obama que acabe con las deportaciones de sus padres.

Daisy Perla, una inmigrante salvadoreña que después de 20 años viviendo en este país se siente indignada con lo que está pasando, lucía una camiseta en la que se podía leer "Todos somos Arizona".

Y es que además de "para dar apoyo a los niños que están aquí que han sido separados de sus familias", una historia que le ha tocado de cerca con dos sobrinos, acudió para que se acabe con una situación que considera injusta.

"Llevo 20 años en este país y por 20 años he luchado, aquí el Gobierno no regala nada y uno se lo gana", dijo en declaraciones a Efe, "no somos criminales, somos gente trabajadora que creemos en la familia. Es muy indignante".

Para Perla, la ley de Arizona "es una ley triste, más en este país que habla de derechos, familia... pero están hablando de la familia de ellos, no de todas las familias".

"Lo bueno hubiera sido que la hubieran quitado completa porque somos gente trabajadora, que queremos sacar adelante a nuestra familia, porque el ICE va a buscar a los inmigrantes a los centros de trabajo y detiene a la gente trabajadora, no busca delincuentes que están en la calle", lamentó.

Perla hacía así referencia a las redadas del la agencia de Inmigración y Aduanas, conocida como ICE, que en el período fiscal 2009 cursó 387.790 deportaciones y desde que comenzó el período fiscal 2010 el 1 de octubre pasado, y hasta el 7 de junio, realizó 227.163 deportaciones.

Lázaro Mato, cubano de 44 años, lleva nueve en Estados Unidos y no hay día que pase que no se acuerde de sus hijos que dejó en la isla.

Mato acudió a la manifestación con una camiseta que rodeaba con una señal de prohibido la ley SB1070, que entrará en vigor mañana pero sin algunas de sus partes más polémicas, después de la intervención de la jueza federal Susan Bolton.

El cubano recordó que Obama también es padre de familia y se preguntó "cómo se sentiría él si supiera que sus hijas tienen miedo de ir a casa porque puede que no están su papá o su mamá porque han sido deportados".

A su juicio. "esta ley debería ser eliminada por completo".

En su dictamen de hoy en Phoenix, Bolton ordenó el bloqueo de tres provisiones clave, incluida la obligación de los agentes de Policía a comprobar el estatus migratorio de una persona a la que hayan detenido por otras razones.

También queda en suspenso la aplicación de otra sección que obliga a los inmigrantes a llevar encima siempre la documentación que demuestre que se encuentren de manera legal en el país.

Igualmente se suspende la sección que convertía en delito el que los inmigrantes indocumentados pudieran pedir empleo en lugares públicos.

EFE