Mario Draghi, primer ministro de Italia
Mario Draghi, primer ministro de Italia | Fuente: EFE

Italia pidió hoy "un alto el fuego inmediato" que "garantice el inicio de negociaciones" tras el anuncio por parte de Rusia de la expulsión de 24 diplomáticos italianos, en respuesta a la declaración como personas no gratas por parte de Roma en abril pasado de 30 empleados de la embajada rusa en Italia.

"Al reiterar su enérgica condena de la agresión de la Federación Rusa contra Ucrania, Italia pide con firmeza un alto el fuego inmediato que ponga fin al sufrimiento de la población civil y garantice el inicio de negociaciones concretas para una solución política y sostenible del conflicto", dijo el Ministerio de Exteriores.

En un escueto comunicado, Exteriores aseguró "tomar nota de la decisión de la Federación Rusa de expulsar a 24 miembros de las misiones diplomáticas y consulares italianas" y añadió que su personal "siempre ha desempeñado sus funciones respetando plenamente la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas".

Tras conocerse la decisión de Moscú, el primer ministro italiano, Mario Draghi, afirmó que no deben interrumpirse las relaciones diplomáticas y los canales con Rusia en ningún caso.

"Es un acto hostil, pero no se puede absolutamente interrumpir las relaciones diplomáticas. Esto no puede llevar a la interrupción de los canales diplomáticos porque si se llega a la paz será a través de ellos", dijo Draghi durante la rueda de prensa que ofreció con la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, tras reunirse con ella en Roma.

La diplomacia rusa informó de la decisión de expulsar a los diplomáticos -que tendrán que abandonar el territorio ruso durante los próximos ocho días- al embajador de Italia en Moscú, Giorgio Starace, citado hoy a la sede del Ministerio de Exteriores ruso, según informó el Ministerio ruso de Exteriores.

Además de a los italianos, Moscú anunció hoy la expulsión de 27 miembros de la misión diplomática de España y 34 de Francia en respuesta a medidas análogas adoptadas anteriormente por Madrid y París.

EFE