Lo que el Mundial se llevó: Sudáfrica seis meses después

Aún se debate si el Estado y la gente común de verdad han sacado provecho sostenible de la inversión realizada para el evento, y del dinero donado por la FIFA al Gobierno sudafricano.

Sudáfrica es el gigante político y económico del continente e infundió mucho respeto en el plano internacional al realizar el Mundial de fútbol exitosamente. Pero algunos impactos positivos se están atenuando y aún se debate si el Estado y la gente común de verdad han sacado provecho sostenible de la inversión realizada.

Esto incluye también los 79 millones de euros que la FIFA donó al Gobierno sudafricano para el desarrollo en las secciones del deporte, de la educación y de la salud.

La victoria de las vuvuzelas

La asistente social Nomzamo Zondi concuerda con las declaraciones de la FIFA, en cuanto a que el Mundial no sólo fue sólo un gran éxito sino que también mejoró la imagen del país en el mundo y trajo inmensos beneficios a la gente común.

Sin embargo, admitió que seis meses después del Mundial aún hay carencias, pero está convencida de que en general la gente sí salió beneficiada: algunos, por ejemplo, conservaron sus puestos de trabajo que fueron creados durante el Mundial.

El revés de la copa

A pesar de los impactos positivos que ha tenido el Mundial, hay personas que critican los millones de euros que se gastaron para la construcción de los estadios: ahora quieren saber cómo los mantendrán.

La delincuencia pudo ser contenida mientras duró el campeonato, pero el Gobierno falló al impedir la nueva ola de criminalidad que continua hasta el día de hoy. ¿Por qué no se pueden usar los mismos métodos o la misma estrategia que imperó durante el Mundial para superar la ola de delitos?

Deena Moodley es una auditora para una empresa de procesamiento de comestibles en Johannesburgo y ella no ve ninguna mejora para los desfavorecidos de la sociedad. Al contrario, enumera incidentes violentos contra la escasez de viviendas y de robos después del Mundial. En su opinión, las empresas, los patrocinadores y los que trabajan para las organizaciones futbolísticas son los que han beneficiado más.

En el epílogo del Mundial, una huelga del sector público paralizó Sudáfrica por varias semanas y hasta los medios escritos fueron amenazados con censura. Esto culminó en demandas de algunos políticos del partido gobernante ANC por la nacionalización de la industria minera y la regularización de los medios independientes.

Sin embargo, el especialista en economía Isaac Mashego está convencido que la cooperación entre Gobierno y el sector privado debería ser promovida y no reducida, ya que la vía para crear nuevos empleos en el futuro se encontrará en esa unión, y no descansará en el Gobierno.

Deutsche Welle