Barack Obama, presidente de Estados Unidos, y su esposa, Michelle, siguen buscando una iglesia para hacerse feligreses de ella y acudir con regularidad en Washington, afirmó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Gibbs indicó en su rueda de prensa diaria, que los Obama visitaron un par de parroquias en los días en torno a la investidura presidencial, el pasado 20 de enero, sin embargo, a ellos les gustría tener un poco más de tiempo para "decidir una congregación en el área de la que hacerse feligreses".

A diferencia de su predecesor, George W. Bush, que acudía con regularidad a los servicios religiosos de los domingos, desde el día posterior a su investidura, cuando acudió a una ceremonia en la catedral de Washington, el mandatario actual no ha ido a la iglesia.

En un país en el que la mayor parte de los habitantes se declara creyente y forma parte de una congregación religiosa, la cuestión de si un presidente va a la iglesia puede ser de gran importancia.

Obama, según aseguró Gibbs, echa de menos no contar con una iglesia a la que acudir con regularidad. Y dados los problemas económicos que vive el país, declaró, el presidente probablemente reza, aunque no sea en un lugar de culto.

Durante la campaña electoral Obama abandonó la iglesia de la que había sido feligrés durante años, la Trinity United Church of Christ, en desacuerdo por comentarios racistas de su pastor, el reverendo Jeremiah Wright.

Obama, que es cristiano, también tuvo que salir al paso de rumores en Internet que afirmaban que era musulmán.

EFE