El financiero Bernard Madoff llegó hoy a la prisión en Butner (EE.UU.), donde empezará a cumplir una sentencia de 150 años por una estafa de más de 50.000 millones de dólares, informó un portavoz de la Oficina Federal de Prisiones.

La agencia había trasladado el lunes a Madoff, de 71 años de edad, de una cárcel de alta seguridad en Nueva York, donde había estado desde que el 12 de marzo se declaró culpable de fraude y lavado de dinero, a una prisión federal en Atlanta (Georgia).

Hoy Madoff llegó a Butner, en Carolina del Norte, poco antes del mediodía, indicó el portavoz Greg Norton.

Al estafador se le asignará un "alojamiento de estilo dormitorio" en una de las cinco unidades para reclusos, añadió el funcionario. Si Madoff tiene buena salud se le asignará un trabajo.

El Complejo Correcional Federal Butner, al noreste de Durham, aloja a 4.874 reclusos, entre los que se cuentan algunos estafadores que, si bien fueron notables en sus tiempos, no llegaron al nivel del fraude perpetrado por Madoff contra miles de inversionistas.

Entre los presos en Butner se cuentan John Rigas, fundador de la firma Adelphia Communications, y su hijo Timothy, condenados ambos por fraude en 2004.

También está allí el ex vicepresidente de la cadena de farmacias Rite Aid Franklin Brown, que cumple una sentencia de 10 años por conspiración para aumentar, falsamente, el valor de la compañía que había fundado su padre más de cuatro décadas atrás, y por el encubrimiento de su fraude.

Otro huésped del Gobierno federal en Butner es el ex economista de la Universidad Charleston Southeastern Al Parish, quien en 2007 se declaró culpable por una estafa similar a la de Madoff, pero que esquilmó "apenas" 66 millones de dólares.

Un recluso en Butner condenado por otros motivos es Jonathan Pollard, un ex oficial de la Marina de Guerra que en 1987 se declaró culpable de espionaje a favor de Israel.

EFE