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El Gobierno de facto de Honduras expresó hoy que las "amenazas" de los presidentes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) son "una evidente intromisión" en los asuntos internos del país centroamericano.

"Las amenazas proferidas por los presidentes miembros del ALBA frente al problema hondureño son una evidente intromisión en asuntos internos que, por su naturaleza, no se deben trasladar al ámbito internacional", indicó hoy en un comunicado el régimen de facto de Honduras, que preside Roberto Micheletti.

El Gobierno de Micheletti indicó que esas declaraciones generan "evidentes intentos de intervención ilegal y expresiones hostiles, contrarias al derecho y a la costumbre internacional".

Los mandatarios de la ALBA advirtieron el pasado fin de semana, durante la cumbre de la alianza realizada en Bolivia, que no reconocerán las elecciones hondureñas del próximo 29 de noviembre y se pronunciaron a favor de nuevas medidas contra el régimen de Micheletti por negarse a entregar el poder a Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio pasado.

Entre ellas, los presidentes aprobaron "sanciones económicas y comerciales en contra del régimen golpista", la llamada a convocar reuniones de organismos internacionales como la ONU para discutir el tema y el compromiso de no permitir el ingreso en su territorio de los responsables del golpe.

En la misma cumbre, el jefe de Estado de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo que la resistencia popular que exige la restitución de Zelaya busca armas en su país, El Salvador y Guatemala.

Esta afirmación fue desmentida tajantemente por el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe, que apoya la restitución en el poder de Zelaya.

Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, advirtió que en las próximas horas podría surgir un movimiento armado en las montañas hondureñas para luchar contra el régimen de facto.

El Gobierno de Micheletti indicó que desde que se reanudó el diálogo para buscar una solución a la crisis política, Zelaya y algunos de sus seguidores "han promovido su agenda de insurrección en el país, así como la petición de mayores sanciones de parte de la comunidad internacional".

"Esta conducta es a todas luces incongruente dentro del contexto de lo acordado en la mesa de dialogo y contradice la petición de la Organización de Estados Americanos (OEA) como facilitador del mismo", añade la declaración.

"Decir que se apoya el diálogo y por otro lado pretender desestabilizar el proceso democrático, aspecto que ya ha sido acordado por ambas partes, compromete seriamente el futuro de nuestro país", señaló.

Las comisiones de diálogo de Zelaya y Micheletti continúan reunidas hoy en Tegucigalpa en busca de una solución a la crisis política hondureña, que el próximo 28 de octubre cumple cuatro meses.

EFE