El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, está dispuesto a renunciar a presidir el Gobierno de Unidad Nacional que debe conformarse mañana en virtud del acuerdo suscrito con el gobernante depuesto, Manuel Zelaya, aseguró la Comisión de Verificación internacional del pacto.

"El señor Micheletti dejó claro que está estaría dispuesto a echarse a un lado", dijo en una conferencia de prensa la secretaria de Trabajo de EE.UU., Hilda Solís, miembro de la comisión y quien junto al ex presidente chileno Ricardo Lagos se entrevistó hoy con el presidente de facto.

Por su parte, Lagos señaló que Micheletti "entiende que la constitución e instalación de un Gobierno de Unidad Nacional probablemente se ve fortalecida si él entiende que está en condiciones de hacer una resignación a los cargos que ostenta".

"Y en consecuencia -continuó- contribuir de esta manera a posibilitar un entendimiento en la sociedad hondureña".

El representante de Zelaya en la comisión, Jorge Reina, indicó que el mandatario depuesto podría no declarar roto el Acuerdo de Tegucigalpa-San José si no es restituido en el poder mañana, para presidir ese Gobierno de Unidad, como había amenazado anteriormente.

"No queremos plantearlo en esos términos porque hemos sentido la voluntad también de la comunidad internacional de apoyarnos" en la pretensión de devolver a Zelaya a la presidencia, indicó Reina, embajador ante las Naciones Unidas del Gobierno derrocado.

Además, el diplomático aseguró que sigue siendo posible la vuelta en el poder de Zelaya mañana, algo que debe resolver el Congreso, cuya junta directiva todavía no ha convocado al pleno y que ayer solicitó su opinión a la Corte Suprema de Justicia y otras instancias sin darles plazo para una respuesta.

EFE