El gobierno de Hugo Chávez comenzó a cerrar este sábado emisoras de radio por considerar que no han cumplido con los requisitos legales para operar.
La oposición venezolana en bloque rechazó hoy la salida del aire de 34 emisoras de radio por una decisión administrativa de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) que, según sus autoridades, se ajusta plenamente a la ley.
La decisión de rescindir las concesiones fue anunciada el viernes por el director de Conatel, Diosdado Cabello, quien también es ministro de Obras Públicas y Vivienda.
El caso comenzó cuando 240 emisoras, de un total de unas 750, ignoraron una citación de Conatel para actualizar sus datos y revisar el estado de su concesión, y quedaron, según el organismo, fuera de la legalidad.
A partir de ese momento Conatel advirtió que se adoptarían medidas administrativas frente a las emisoras infractoras que podrían llegar a la rescisión del permiso para emitir.
Ese momento llegó ayer, cuando Cabello señaló que 34 de las 240 emisoras saldrían del aire por haber "fallecido su titular, vencido la concesión, no renovado el permiso o haberse declarado improcedente el cambio de su titular".
La medida de Conatel afectó a cinco radios del circuito CNB (Circuito Nacional Belfort), formado por nueve emisoras FM y dos AM, que dirige Nelson Belfort, director de la Cámara Venezolana de la Industria de la Radiodifusión (CVIR).
Sin embargo, la oposición no consideró la decisión como un acto administrativo sino como una acción política destinada a "acallar las voces disidentes y las críticas al presidente Hugo Chávez".
En ese sentido se pronunciaron los principales partidos políticos opositores, así como los organismos empresariales y la jerarquía de la Iglesia católica.
El alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, dijo que lo ocurrido revela que Chávez "tiene miedo a la libertad de expresión" y reiteró que los venezolanos "deben estar conscientes de que están llamados a defender la democracia".
Sin embargo, aunque todas las declaraciones de rechazo aluden a la posición crítica de las emisoras afectadas, el comunicado del CNP destacó que "ni CNB, ni el resto de las emisoras cerradas, tenían una programación en la cual predominaran los contenidos políticos. Eran emisoras de entretenimiento que no se estaban metiendo con nadie".
La CVIR dijo, por su parte, que la medida oficial viola los derechos "a la defensa y a la libertad de expresión".
EFE
La decisión de rescindir las concesiones fue anunciada el viernes por el director de Conatel, Diosdado Cabello, quien también es ministro de Obras Públicas y Vivienda.
El caso comenzó cuando 240 emisoras, de un total de unas 750, ignoraron una citación de Conatel para actualizar sus datos y revisar el estado de su concesión, y quedaron, según el organismo, fuera de la legalidad.
A partir de ese momento Conatel advirtió que se adoptarían medidas administrativas frente a las emisoras infractoras que podrían llegar a la rescisión del permiso para emitir.
Ese momento llegó ayer, cuando Cabello señaló que 34 de las 240 emisoras saldrían del aire por haber "fallecido su titular, vencido la concesión, no renovado el permiso o haberse declarado improcedente el cambio de su titular".
La medida de Conatel afectó a cinco radios del circuito CNB (Circuito Nacional Belfort), formado por nueve emisoras FM y dos AM, que dirige Nelson Belfort, director de la Cámara Venezolana de la Industria de la Radiodifusión (CVIR).
Sin embargo, la oposición no consideró la decisión como un acto administrativo sino como una acción política destinada a "acallar las voces disidentes y las críticas al presidente Hugo Chávez".
En ese sentido se pronunciaron los principales partidos políticos opositores, así como los organismos empresariales y la jerarquía de la Iglesia católica.
El alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, dijo que lo ocurrido revela que Chávez "tiene miedo a la libertad de expresión" y reiteró que los venezolanos "deben estar conscientes de que están llamados a defender la democracia".
Sin embargo, aunque todas las declaraciones de rechazo aluden a la posición crítica de las emisoras afectadas, el comunicado del CNP destacó que "ni CNB, ni el resto de las emisoras cerradas, tenían una programación en la cual predominaran los contenidos políticos. Eran emisoras de entretenimiento que no se estaban metiendo con nadie".
La CVIR dijo, por su parte, que la medida oficial viola los derechos "a la defensa y a la libertad de expresión".
EFE
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